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Tn y lukas
Fandom: Lukas urkijo
Created: 4/7/2026
Tags
RomanceScience FictionMysteryActionDystopiaDramaAngstThrillerHuman ExperimentationJealousyHurt/ComfortAdventurePsychological
Entre Luces Distorsionadas y Secretos Guardados
La mañana en Ciudad de México había comenzado con un sol radiante que se filtraba por los ventanales del colegio, pero para TN, el mundo parecía estar perdiendo su nitidez. El bullicio de los pasillos, las risas de los demás influencers y el sonido de los casilleros cerrándose se sentían como si estuvieran ocurriendo bajo el agua.
— ¿TN? ¡Tierra llamando a TN! —Dome le dio un pequeño empujón con el hombro mientras caminaban hacia la clase de historia—. Llevas cinco minutos mirando esa pared como si fuera a revelarte los números de la lotería.
TN parpadeó con fuerza. Por un segundo, la pared blanca del pasillo se había transformado en una superficie metálica, fría y llena de cables, similar a los laboratorios de "La Organización" donde ambas trabajaban en secreto. Una puerta negra, sin manija, había aparecido en su visión, vibrando con una energía que le hizo punzar las sienes.
— Sí, perdón —murmuró TN, llevándose una mano a la cabeza—. Solo un pequeño mareo. No dormí bien editando el último video.
Dome la miró con intensidad, sus ojos oscureciéndose por la preocupación. Ella sabía que no era cansancio. Como compañeras en la organización, Dome entendía que lo que TN estaba experimentando no eran simples alucinaciones, sino algo mucho más profundo que incluso ella prefería callar por seguridad.
— Tienes que controlarlo, TN —susurró Dome, acercándose más para que nadie las oyera—. Si los demás notan que te "desconectas", empezarán las preguntas. Y sabes que Fede es muy observador.
— Lo sé, Dome. Es solo que... la puerta se ve cada vez más real.
Mientras tanto, un poco más adelante, Lukas y Carlitos bromeaban sobre el partido de fútbol de la tarde. Lukas no dejaba de mirar de reojo hacia atrás, buscando la sonrisa de TN. Cada vez que sus ojos se cruzaban, sentía ese vuelco en el estómago que ya no podía ignorar.
— ¡Bro, deja de babear! —se burló Carlitos, dándole un golpe juguetón en el brazo—. Si sigues mirándola así, vas a chocar contra el director.
— No estoy babeando, Carlitos. Solo... me aseguro de que esté bien. Se ve un poco pálida hoy —respondió Lukas, tratando de sonar casual, aunque su corazón latía a mil por hora al verla acercarse.
— Sí, claro. Y a mí no me gusta Lidia —ironizó Carlitos, aunque su expresión cambió rápidamente al ver a Lidia sentada en una banca, mirando su celular con una expresión de absoluto terror.
Lidia no se había dado cuenta de que los chicos estaban cerca. Sus dedos temblaban sobre la pantalla. Un nuevo mensaje de su ex había llegado: "Sé que vas a casa de Fede hoy. No puedes esconderte de mí para siempre". La chica bloqueó el teléfono de inmediato, sintiendo un nudo en la garganta.
— ¡Hola, Lidia! —Carlitos se acercó, intentando ser el chico divertido de siempre, pero con una nota de ternura en su voz—. ¿Qué onda? Estás más callada que Yankee cuando pierde en el FIFA.
Lidia forzó una sonrisa, guardando el celular en su bolsillo trasero.
— Hola, Carlitos. Nada, solo... cosas de la edición. Ya sabes cómo se pone el contenido de denso a veces.
— Sabes que puedes decirme lo que sea, ¿verdad? —Carlitos se sentó a su lado, olvidándose por un momento de las bromas—. Si alguien te está molestando o algo...
— Todo bien, de verdad —interrumpió ella rápidamente, aunque sus ojos gritaban lo contrario—. Vamos, que se nos hace tarde para la clase.
***
Al salir de la escuela, el grupo se dirigió al departamento de Fede. El ambiente en el coche era eléctrico; Fede tenía planeado grabar un video de retos extremos que sabían que sería tendencia. Sin embargo, para TN, el trayecto fue una tortura silenciosa. Las calles de la ciudad se distorsionaban por momentos, los edificios parecían derretirse y convertirse en estructuras digitales.
— ¿Te duele mucho? —Lukas se sentó a su lado en la parte trasera de la camioneta, bajando la voz para que Fede, que iba conduciendo y hablando con Yankee, no los escuchara.
— Un poco la cabeza —admitió TN, agradecida por la cercanía de Lukas. Su presencia parecía ser lo único que la mantenía anclada a la realidad.
— Ven aquí —dijo Lukas con suavidad, rodeando sus hombros con el brazo y dejando que ella apoyara la cabeza en su hombro—. Descansa un poco antes de llegar. Yo te aviso cuando estemos ahí.
TN cerró los ojos, inhalando el perfume de Lukas. Por un momento, el dolor disminuyó. Pero en la oscuridad de sus párpados, la puerta volvió a aparecer. Esta vez, se abrió un poco, dejando ver una luz roja cegadora.
En una esquina de la calle, un chico con una sudadera negra y capucha observaba pasar la camioneta de Fede. Tenía una tableta en la mano donde un punto rojo parpadeaba sobre la ubicación de TN. "Sujeto 01 estable, pero las visiones están aumentando", escribió en un mensaje cifrado. Era el chico misterioso de la organización rival, y no planeaba perderla de vista.
***
Ya en casa de Fede, el caos divertido comenzó. Cámaras por todos lados, luces de aro y risas llenaban la sala.
— ¡Muy bien, vecinitos! —exclamó Fede, acomodando el trípode—. Hoy el video va a estar épico. Pero antes de empezar el reto final, necesito que TN y Lukas vayan a la cocina a preparar los ingredientes del "licuado asqueroso". ¡Vayan, vayan!
Lukas y TN se alejaron del grupo. En la cocina, el ambiente cambió. Ya no había gritos, solo el zumbido del refrigerador y la cercanía de ambos.
— Oye —Lukas dejó las frutas sobre la barra y se acercó a ella—. Has estado muy extraña hoy. Y no me digas que es el sueño, porque te conozco.
TN suspiró, sintiendo que el secreto le quemaba en el pecho. Quería contarle todo: que trabajaba para una organización que protegía a la ciudad de amenazas que nadie veía, que sus visiones eran fallos en la realidad que solo ella percibía. Pero no podía ponerlo en peligro.
— Es solo presión, Lukas. Ser influencer, la escuela... a veces siento que el mundo no es lo que parece —dijo ella, jugando con sus dedos.
Lukas se acercó más, acortando la distancia hasta que sus rostros quedaron a pocos centímetros. Su mano subió suavemente hasta la mejilla de TN, acariciándola con el pulgar.
— Para mí, el mundo es exactamente lo que veo ahora —susurró él con voz ronca—. Y lo que veo es a la chica más increíble que he conocido. No dejes que nada te asuste, TN. Yo estoy aquí.
TN sintió que el corazón se le salía del pecho. Lukas se inclinó lentamente, sus labios rozando casi los de ella. El tiempo pareció detenerse, las distorsiones desaparecieron, y solo existían ellos dos. Pero justo cuando el beso era inevitable...
— ¡Chicos! ¡Yankee se acaba de tirar el reto más loco y no grabamos la reacción! —Carlitos irrumpió en la cocina como un torbellino, deteniéndose en seco al ver la escena—. ¡Ups! ¿Interrumpí algo?
Lukas se separó rápidamente, aclarando su garganta con una mezcla de frustración y vergüenza.
— No, Carlitos. Ya... ya llevamos los ingredientes.
TN bajó la mirada, tratando de ocultar su sonrojo. La tensión seguía ahí, vibrando en el aire.
Mientras tanto, en el balcón del departamento, Lidia miraba su celular con lágrimas en los ojos. Un nuevo mensaje acababa de llegar, pero esta vez era una foto de ella en ese preciso momento, tomada desde el edificio de enfrente.
— No puede ser... —susurró, sintiéndose observada.
Yankee, que había salido al balcón para tomar aire, la vio.
— ¿Lidia? Estás temblando.
— No es nada, Yankee. El aire está frío, es todo —mintió ella, guardando el teléfono rápidamente y entrando a la sala, huyendo de su propia sombra.
Dome, desde el sofá, observaba todo. Había visto la casi-escena en la cocina y la angustia de Lidia. Pero su atención se desvió cuando su reloj inteligente vibró con un código rojo. "Interferencia detectada en el sector 4. El Rival está cerca".
Miró a TN, que regresaba de la cocina con Lukas. TN se tambaleó un segundo, y por un instante, su cuerpo se volvió traslúcido, como un holograma fallido, antes de volver a la normalidad. Nadie lo notó, excepto Dome y, desde la distancia, el chico misterioso que seguía vigilando.
— Esto se está saliendo de control —susurró Dome para sí misma, sabiendo que la vida de famosos y adolescentes que llevaban estaba a punto de colisionar con la peligrosa realidad de su trabajo secreto.
Fede gritó desde el centro de la sala:
— ¡A grabar, equipo! ¡Que el show debe continuar!
Pero mientras las cámaras se encendían y las sonrisas volvían a los rostros de los influencers, las sombras en los rincones de Ciudad de México se hacían cada vez más largas, y el secreto de TN amenazaba con romper el cristal de su perfecta realidad.
— ¿TN? ¡Tierra llamando a TN! —Dome le dio un pequeño empujón con el hombro mientras caminaban hacia la clase de historia—. Llevas cinco minutos mirando esa pared como si fuera a revelarte los números de la lotería.
TN parpadeó con fuerza. Por un segundo, la pared blanca del pasillo se había transformado en una superficie metálica, fría y llena de cables, similar a los laboratorios de "La Organización" donde ambas trabajaban en secreto. Una puerta negra, sin manija, había aparecido en su visión, vibrando con una energía que le hizo punzar las sienes.
— Sí, perdón —murmuró TN, llevándose una mano a la cabeza—. Solo un pequeño mareo. No dormí bien editando el último video.
Dome la miró con intensidad, sus ojos oscureciéndose por la preocupación. Ella sabía que no era cansancio. Como compañeras en la organización, Dome entendía que lo que TN estaba experimentando no eran simples alucinaciones, sino algo mucho más profundo que incluso ella prefería callar por seguridad.
— Tienes que controlarlo, TN —susurró Dome, acercándose más para que nadie las oyera—. Si los demás notan que te "desconectas", empezarán las preguntas. Y sabes que Fede es muy observador.
— Lo sé, Dome. Es solo que... la puerta se ve cada vez más real.
Mientras tanto, un poco más adelante, Lukas y Carlitos bromeaban sobre el partido de fútbol de la tarde. Lukas no dejaba de mirar de reojo hacia atrás, buscando la sonrisa de TN. Cada vez que sus ojos se cruzaban, sentía ese vuelco en el estómago que ya no podía ignorar.
— ¡Bro, deja de babear! —se burló Carlitos, dándole un golpe juguetón en el brazo—. Si sigues mirándola así, vas a chocar contra el director.
— No estoy babeando, Carlitos. Solo... me aseguro de que esté bien. Se ve un poco pálida hoy —respondió Lukas, tratando de sonar casual, aunque su corazón latía a mil por hora al verla acercarse.
— Sí, claro. Y a mí no me gusta Lidia —ironizó Carlitos, aunque su expresión cambió rápidamente al ver a Lidia sentada en una banca, mirando su celular con una expresión de absoluto terror.
Lidia no se había dado cuenta de que los chicos estaban cerca. Sus dedos temblaban sobre la pantalla. Un nuevo mensaje de su ex había llegado: "Sé que vas a casa de Fede hoy. No puedes esconderte de mí para siempre". La chica bloqueó el teléfono de inmediato, sintiendo un nudo en la garganta.
— ¡Hola, Lidia! —Carlitos se acercó, intentando ser el chico divertido de siempre, pero con una nota de ternura en su voz—. ¿Qué onda? Estás más callada que Yankee cuando pierde en el FIFA.
Lidia forzó una sonrisa, guardando el celular en su bolsillo trasero.
— Hola, Carlitos. Nada, solo... cosas de la edición. Ya sabes cómo se pone el contenido de denso a veces.
— Sabes que puedes decirme lo que sea, ¿verdad? —Carlitos se sentó a su lado, olvidándose por un momento de las bromas—. Si alguien te está molestando o algo...
— Todo bien, de verdad —interrumpió ella rápidamente, aunque sus ojos gritaban lo contrario—. Vamos, que se nos hace tarde para la clase.
***
Al salir de la escuela, el grupo se dirigió al departamento de Fede. El ambiente en el coche era eléctrico; Fede tenía planeado grabar un video de retos extremos que sabían que sería tendencia. Sin embargo, para TN, el trayecto fue una tortura silenciosa. Las calles de la ciudad se distorsionaban por momentos, los edificios parecían derretirse y convertirse en estructuras digitales.
— ¿Te duele mucho? —Lukas se sentó a su lado en la parte trasera de la camioneta, bajando la voz para que Fede, que iba conduciendo y hablando con Yankee, no los escuchara.
— Un poco la cabeza —admitió TN, agradecida por la cercanía de Lukas. Su presencia parecía ser lo único que la mantenía anclada a la realidad.
— Ven aquí —dijo Lukas con suavidad, rodeando sus hombros con el brazo y dejando que ella apoyara la cabeza en su hombro—. Descansa un poco antes de llegar. Yo te aviso cuando estemos ahí.
TN cerró los ojos, inhalando el perfume de Lukas. Por un momento, el dolor disminuyó. Pero en la oscuridad de sus párpados, la puerta volvió a aparecer. Esta vez, se abrió un poco, dejando ver una luz roja cegadora.
En una esquina de la calle, un chico con una sudadera negra y capucha observaba pasar la camioneta de Fede. Tenía una tableta en la mano donde un punto rojo parpadeaba sobre la ubicación de TN. "Sujeto 01 estable, pero las visiones están aumentando", escribió en un mensaje cifrado. Era el chico misterioso de la organización rival, y no planeaba perderla de vista.
***
Ya en casa de Fede, el caos divertido comenzó. Cámaras por todos lados, luces de aro y risas llenaban la sala.
— ¡Muy bien, vecinitos! —exclamó Fede, acomodando el trípode—. Hoy el video va a estar épico. Pero antes de empezar el reto final, necesito que TN y Lukas vayan a la cocina a preparar los ingredientes del "licuado asqueroso". ¡Vayan, vayan!
Lukas y TN se alejaron del grupo. En la cocina, el ambiente cambió. Ya no había gritos, solo el zumbido del refrigerador y la cercanía de ambos.
— Oye —Lukas dejó las frutas sobre la barra y se acercó a ella—. Has estado muy extraña hoy. Y no me digas que es el sueño, porque te conozco.
TN suspiró, sintiendo que el secreto le quemaba en el pecho. Quería contarle todo: que trabajaba para una organización que protegía a la ciudad de amenazas que nadie veía, que sus visiones eran fallos en la realidad que solo ella percibía. Pero no podía ponerlo en peligro.
— Es solo presión, Lukas. Ser influencer, la escuela... a veces siento que el mundo no es lo que parece —dijo ella, jugando con sus dedos.
Lukas se acercó más, acortando la distancia hasta que sus rostros quedaron a pocos centímetros. Su mano subió suavemente hasta la mejilla de TN, acariciándola con el pulgar.
— Para mí, el mundo es exactamente lo que veo ahora —susurró él con voz ronca—. Y lo que veo es a la chica más increíble que he conocido. No dejes que nada te asuste, TN. Yo estoy aquí.
TN sintió que el corazón se le salía del pecho. Lukas se inclinó lentamente, sus labios rozando casi los de ella. El tiempo pareció detenerse, las distorsiones desaparecieron, y solo existían ellos dos. Pero justo cuando el beso era inevitable...
— ¡Chicos! ¡Yankee se acaba de tirar el reto más loco y no grabamos la reacción! —Carlitos irrumpió en la cocina como un torbellino, deteniéndose en seco al ver la escena—. ¡Ups! ¿Interrumpí algo?
Lukas se separó rápidamente, aclarando su garganta con una mezcla de frustración y vergüenza.
— No, Carlitos. Ya... ya llevamos los ingredientes.
TN bajó la mirada, tratando de ocultar su sonrojo. La tensión seguía ahí, vibrando en el aire.
Mientras tanto, en el balcón del departamento, Lidia miraba su celular con lágrimas en los ojos. Un nuevo mensaje acababa de llegar, pero esta vez era una foto de ella en ese preciso momento, tomada desde el edificio de enfrente.
— No puede ser... —susurró, sintiéndose observada.
Yankee, que había salido al balcón para tomar aire, la vio.
— ¿Lidia? Estás temblando.
— No es nada, Yankee. El aire está frío, es todo —mintió ella, guardando el teléfono rápidamente y entrando a la sala, huyendo de su propia sombra.
Dome, desde el sofá, observaba todo. Había visto la casi-escena en la cocina y la angustia de Lidia. Pero su atención se desvió cuando su reloj inteligente vibró con un código rojo. "Interferencia detectada en el sector 4. El Rival está cerca".
Miró a TN, que regresaba de la cocina con Lukas. TN se tambaleó un segundo, y por un instante, su cuerpo se volvió traslúcido, como un holograma fallido, antes de volver a la normalidad. Nadie lo notó, excepto Dome y, desde la distancia, el chico misterioso que seguía vigilando.
— Esto se está saliendo de control —susurró Dome para sí misma, sabiendo que la vida de famosos y adolescentes que llevaban estaba a punto de colisionar con la peligrosa realidad de su trabajo secreto.
Fede gritó desde el centro de la sala:
— ¡A grabar, equipo! ¡Que el show debe continuar!
Pero mientras las cámaras se encendían y las sonrisas volvían a los rostros de los influencers, las sombras en los rincones de Ciudad de México se hacían cada vez más largas, y el secreto de TN amenazaba con romper el cristal de su perfecta realidad.
