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Fandom: Boku no hero academia.
Creado: 21/6/2026
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RomanceRecortes de VidaDolor/ConsueloFluffEstudio de PersonajeAmbientación CanonDrama
El Brillo de la Energía Compartida
La atmósfera en la U.A. High School siempre vibraba con una intensidad particular, pero para Ritsu Kagami, el silencio era su refugio más preciado. Sentada en uno de los bancos de los jardines traseros, la joven de ojos rojo vino sostenía un pincel con una delicadeza casi quirúrgica. Su cuaderno de caligrafía descansaba sobre sus rodillas mientras intentaba perfeccionar el kanji de "paz". Un mechón de su cabello castaño oscuro se escapó de su cola de caballo baja, enmarcando su rostro concentrado.
—¡Hola, hola! ¡Qué trazos tan interesantes! ¿Es caligrafía antigua? ¿O es un código secreto para tu Quirk? —Una voz vibrante y curiosa rompió su burbuja de concentración.
Ritsu no se sobresaltó; su *Refuerzo Neurológico* siempre estaba activo en un nivel basal, permitiéndole notar la aproximación de alguien mucho antes de que hablaran. Levantó la vista y se encontró con los enormes ojos azul real de Nejire Hado. La estudiante de tercer año flotaba a pocos centímetros del suelo, con su cabello azul bígaro ondeando como si estuviera bajo el agua.
—Es solo caligrafía, Hado-senpai —respondió Ritsu con su habitual cortesía educada, aunque un poco torpe al cerrar el cuaderno rápidamente—. Intento calmar mi mente antes del entrenamiento de la tarde.
—¡Oh, no seas tan formal! Llámame Nejire —dijo la mayor, aterrizando y sentándose tan cerca de Ritsu que sus hombros se rozaron—. He oído mucho sobre ti. Dicen que tu cuerpo brilla como un rubí cuando te mueves. ¡Qué lindo! ¿Duele? ¿Es como una quemadura o como un cosquilleo? ¡A mí me pasa que mi energía sale en espirales y es agotador!
Ritsu parpadeó, procesando la ráfaga de preguntas. La excentricidad de Nejire era famosa, pero tenerla tan cerca era... abrumadoramente cálido.
—Es más como una presión interna —explicó Ritsu, ajustando sus gafas por instinto—. Como si un motor intentara arrancar bajo mi esternón. No duele si mantengo las capas bajo control, pero si me descuido... la temperatura sube demasiado.
Nejire ladeó la cabeza, fascinada. Extendió una mano y, sin pedir permiso, tocó la muñeca de Ritsu. La piel de la menor estaba inusualmente caliente, un subproducto constante de su metabolismo acelerado.
—¡Vaya, estás ardiendo! —exclamó Nejire con una sonrisa radiante—. Somos parecidas, ¿sabes? Yo uso mi vitalidad, tú usas tu movimiento. ¡Si nos esforzamos demasiado, ambas terminamos agotadas! Deberíamos entrenar juntas. ¡Podría enseñarte a flotar con ráfagas de presión!
Ritsu sintió un extraño vuelco en el corazón. Estaba acostumbrada a mantener la distancia, un hábito forjado por una infancia de sombras y un padre que solo veía en ella un arma. Pero Nejire era como el sol: era imposible no ser tocada por su luz.
***
A medida que las semanas pasaban, las sesiones de entrenamiento entre la novata de la Clase 1-A y la estrella de Los Tres Grandes se volvieron habituales. Al principio, Ritsu se mostraba reservada, limitándose a seguir las instrucciones estratégicas que su mente analítica procesaba a gran velocidad. Sin embargo, Nejire tenía una forma única de derribar muros.
Un atardecer, tras una sesión particularmente intensa donde Ritsu había practicado su *Propulsión Instantánea* bajo la supervisión de Nejire, ambas terminaron tendidas en el césped del campo de entrenamiento Gamma. Ritsu respiraba con dificultad, su piel irradiaba un brillo rojo tenue y el vapor escapaba de los poros de su piel, señal de que su temperatura bordeaba los 38 grados.
—Estás mejorando, Ritsu-chan —susurró Nejire, girándose para quedar de lado, observando el perfil de la joven—. Ya no pareces tener miedo de tu propio poder.
Ritsu cerró los ojos, sintiendo el latido de su núcleo bajo el esternón.
—A veces todavía escucho la voz de mi padre —confesó en un susurro, algo que nunca le había dicho a nadie—. Diciéndome que soy un error, que mi poder solo sirve para destruir. Tengo miedo de que, si libero las siete capas, no quede nada de "mí", solo una explosión.
Nejire se acercó más, rompiendo esa distancia que Ritsu siempre intentaba preservar. Tomó la mano de Ritsu y la entrelazó con la suya. El contraste era hermoso: la piel clara y fría de Nejire contra el calor vibrante de Ritsu.
—Tu padre era un tonto —dijo Nejire con una seriedad inusual en ella—. Tu energía no es destrucción, es vida convertida en impulso. Cuando brillas, no veo un arma. Veo a alguien que se esfuerza por proteger a los demás. ¡Me encanta cómo brillas, Ritsu!
Ritsu abrió los ojos y se encontró con la mirada profunda de Nejire. Por primera vez en su vida, no sintió la necesidad de retroceder. Al contrario, apretó la mano de la mayor. El afecto de Nejire no era una demanda ni una expectativa; era un regalo.
***
**Relaciones de Ritsu Kagami con las chicas de la Clase 1-A**
[Momo Yaoyorozu]
Su relación es la más intelectual y profunda de la clase. Ritsu admira la capacidad estratégica de Momo, y a menudo se las ve en la biblioteca analizando planos de arquitectura antigua o discutiendo tácticas de combate. Para Ritsu, Momo es un pilar de elegancia y calma. Sin embargo, hay una tensión subyacente que Ritsu, a pesar de su inteligencia 10/10, no sabe clasificar. Momo suele preparar té matcha para Ritsu después de los entrenamientos, siguiendo el ritual que tanto le gusta a la castaña, y se asegura de que Ritsu siempre tenga barritas energéticas a mano para evitar sus crisis de hipoglucemia.
*Voz interna de Momo:* "Ritsu es tan... meticulosa. Me fascina cómo sus ojos se iluminan cuando habla de los templos de la dinastía Tang. Pero cuando usa su Don y ese brillo rojo la envuelve, no puedo evitar sentir que mi corazón late al ritmo de sus impulsos cinéticos. Me duele verla sufrir por el calor de su propio poder... Desearía ser yo quien la ayude a enfriar esa carga, no solo con palabras, sino estando a su lado. Es tan noble, tan gentil... ¿Sentirá ella este mismo calor cuando nuestras manos se rozan sobre los libros?"
[Ochaco Uraraka]
Ochaco es quien sacó a Ritsu de su caparazón social inicialmente. Ambas comparten el esfuerzo físico extremo de sus Quirks (náuseas vs. agotamiento metabólico). Ritsu respeta profundamente la determinación de Ochaco y la ayuda a entrenar su combate cuerpo a cuerpo, usando su *Redistribución Interna* para simular diferentes pesos y presiones.
*Voz interna de Ochaco:* "¡Ritsu-chan es increíble! Al principio pensé que era un poco fría, pero es solo que piensa demasiado las cosas. ¡Es muy divertida cuando se pone a hablar de sus samuráis! Me gusta mucho que, aunque es súper inteligente, nunca nos hace sentir menos. Es una compañera en la que puedes confiar tu vida, aunque me preocupa que siempre se esté guardando todo ese dolor interno para sí misma."
[Tsuyu Asui]
Tsu y Ritsu tienen una relación basada en la observación silenciosa. Tsuyu es la única que nota los pequeños temblores en las manos de Ritsu cuando su azúcar en sangre baja, y suele meterle caramelos en los bolsillos sin decir nada. Ritsu aprecia la honestidad brutal de Tsuyu, ya que prefiere la verdad directa antes que la cortesía vacía.
*Voz interna de Tsuyu:* "Ritsu-chan es como un motor que nunca se apaga, kero. Es muy educada, pero a veces parece que vive en un tiempo diferente al nuestro, mucho más rápido. Me gusta su calma. Es de las pocas personas que no se desesperan cuando me quedo callada pensando. Creo que somos buenas amigas, aunque ella todavía no se dé cuenta del todo."
[Kyoka Jiro]
Se llevan bien debido a sus personalidades reservadas. Ritsu disfruta de la música de Jiro mientras practica caligrafía, y Jiro aprecia que Ritsu no sea ruidosa. A veces, Ritsu usa su *Motor de Impulso* para generar vibraciones rítmicas que Jiro usa para practicar la sintonización de sus jacks.
*Voz interna de Jiro:* "Es genial tener a alguien que entienda el valor del silencio. Ritsu tiene un gusto estético muy marcado, y aunque lo suyo es la historia y lo mío el rock, ambas buscamos la perfección en lo que hacemos. Además, verla pelear es como ver un espectáculo de luces. Es jodidamente genial, aunque ella sea demasiado modesta para admitirlo."
[Mina Ashido]
Mina es la antítesis de Ritsu y, por lo tanto, su mayor desafío social. Mina intenta constantemente que Ritsu sea más "expresiva" y la arrastra a actividades grupales. Ritsu, aunque se siente abrumada, participa con una sonrisa gentil, agradeciendo internamente que Mina no la deje aislarse por costumbre.
*Voz interna de Mina:* "¡Ritsu necesita soltarse más el pelo! Literalmente, esa cola de caballo está demasiado apretada. Es tan linda cuando se sonroja porque alguien le hace un cumplido. ¡Y su Quirk es súper brillante! Quiero enseñarle a bailar; con su control del movimiento, ¡sería la mejor de la clase en un segundo! Es un poco excéntrica, pero eso la hace especial."
[Toru Hagakure]
Toru se divierte mucho con el Quirk de Ritsu, ya que el brillo rojo de la joven ayuda a localizar a Toru en situaciones de entrenamiento oscuro. Ritsu siempre es muy respetuosa con el espacio personal de Toru, algo que la chica invisible agradece.
*Voz interna de Toru:* "¡Es como tener mi propia lámpara de lava personal! Ritsu es tan dulce. Siempre se asegura de no chocar conmigo cuando usa su velocidad. Es muy inteligente, a veces dice cosas que no entiendo sobre arquitectura, ¡pero la escucho porque su voz es muy relajante!"
***
El vínculo con Nejire, sin embargo, operaba en una liga diferente. Un viernes por la noche, en la azotea de los dormitorios de la U.A., el cielo estaba despejado y las estrellas competían con las luces de la ciudad. Ritsu estaba sentada en el borde, con las piernas colgando, disfrutando de la brisa fría que ayudaba a mantener su temperatura estable.
Nejire apareció de la nada, flotando boca abajo frente a Ritsu.
—¿En qué piensas, estrellita roja? —preguntó Nejire, con su cabello cayendo hacia el vacío.
—En el equilibrio —respondió Ritsu, mirando sus manos—. Mi Quirk me pide moverme, gastar, explotar. Pero mi mente quiere orden y calma. A veces siento que soy dos personas diferentes atrapadas en un solo cuerpo.
Nejire se enderezó y se sentó al lado de Ritsu, apoyando su cabeza en el hombro de la menor.
—No son dos personas, Ritsu. Es como el yin y el yang que dibujas en tus cuadernos. Tu calma es lo que permite que tu poder no te destruya. Si fueras tan caótica como yo, ya habrías explotado. —Nejire soltó una risita y luego se puso seria—. Sabes... me gusta mucho estar contigo. No tengo que hacer preguntas raras para llamar tu atención. Simplemente... estás aquí.
Ritsu sintió que su núcleo se calentaba, pero no por el movimiento. Era una energía diferente, una que no quemaba los músculos, sino que llenaba el pecho. Giró la cabeza y se encontró con que Nejire la estaba mirando con una ternura que la dejó sin palabras.
—Yo también... disfruto de tu compañía, Nejire-senpai —dijo Ritsu, olvidando por un momento su reserva habitual—. Me haces sentir que estar "viva" es más que solo acumular energía cinética.
Nejire se acercó lentamente. Ritsu podía ver el reflejo de las luces de la ciudad en los ojos azules de la mayor. El tiempo pareció ralentizarse, no por el *Refuerzo Neurológico*, sino por la anticipación. Cuando sus labios finalmente se encontraron, fue como una colisión controlada.
El cuerpo de Ritsu reaccionó instintivamente; un brillo rojo suave emanó de su piel, iluminando a ambas en la oscuridad de la azotea. No fue un beso explosivo, sino uno lleno de curiosidad mutua, cálido y profundo. Nejire rodeó el cuello de Ritsu con sus brazos, y Ritsu pudo sentir las pequeñas vibraciones de la energía de Nejire mezclándose con su propio calor.
Cuando se separaron, Nejire tenía las mejillas encendidas y una sonrisa triunfal.
—¡Vaya! ¡Realmente brillas cuando te emocionas! —exclamó Nejire, tocando la mejilla de Ritsu, donde el brillo era más intenso—. ¿Ves? No es destrucción. Es precioso.
Ritsu, con el corazón latiendo a una velocidad que normalmente requeriría una liberación de presión, simplemente asintió. Se sentía ligera, como si hubiera vaciado todas sus capas de energía y, por primera vez, no se sintiera agotada.
—Gracias por enseñarme a ver la diferencia —susurró Ritsu, apoyando su frente contra la de Nejire.
En ese momento, bajo el firmamento de la U.A., Ritsu Kagami comprendió que su historia no estaba definida por el fuego del incendio de su infancia, ni por la sombra de su padre. Su historia era el impulso que la llevaba hacia adelante, hacia las personas que la amaban por lo que era: una guerrera de corazón gentil, una estratega de luz roja, y una joven que, finalmente, había encontrado un lugar donde no necesitaba mantener las distancias.
—¡Hola, hola! ¡Qué trazos tan interesantes! ¿Es caligrafía antigua? ¿O es un código secreto para tu Quirk? —Una voz vibrante y curiosa rompió su burbuja de concentración.
Ritsu no se sobresaltó; su *Refuerzo Neurológico* siempre estaba activo en un nivel basal, permitiéndole notar la aproximación de alguien mucho antes de que hablaran. Levantó la vista y se encontró con los enormes ojos azul real de Nejire Hado. La estudiante de tercer año flotaba a pocos centímetros del suelo, con su cabello azul bígaro ondeando como si estuviera bajo el agua.
—Es solo caligrafía, Hado-senpai —respondió Ritsu con su habitual cortesía educada, aunque un poco torpe al cerrar el cuaderno rápidamente—. Intento calmar mi mente antes del entrenamiento de la tarde.
—¡Oh, no seas tan formal! Llámame Nejire —dijo la mayor, aterrizando y sentándose tan cerca de Ritsu que sus hombros se rozaron—. He oído mucho sobre ti. Dicen que tu cuerpo brilla como un rubí cuando te mueves. ¡Qué lindo! ¿Duele? ¿Es como una quemadura o como un cosquilleo? ¡A mí me pasa que mi energía sale en espirales y es agotador!
Ritsu parpadeó, procesando la ráfaga de preguntas. La excentricidad de Nejire era famosa, pero tenerla tan cerca era... abrumadoramente cálido.
—Es más como una presión interna —explicó Ritsu, ajustando sus gafas por instinto—. Como si un motor intentara arrancar bajo mi esternón. No duele si mantengo las capas bajo control, pero si me descuido... la temperatura sube demasiado.
Nejire ladeó la cabeza, fascinada. Extendió una mano y, sin pedir permiso, tocó la muñeca de Ritsu. La piel de la menor estaba inusualmente caliente, un subproducto constante de su metabolismo acelerado.
—¡Vaya, estás ardiendo! —exclamó Nejire con una sonrisa radiante—. Somos parecidas, ¿sabes? Yo uso mi vitalidad, tú usas tu movimiento. ¡Si nos esforzamos demasiado, ambas terminamos agotadas! Deberíamos entrenar juntas. ¡Podría enseñarte a flotar con ráfagas de presión!
Ritsu sintió un extraño vuelco en el corazón. Estaba acostumbrada a mantener la distancia, un hábito forjado por una infancia de sombras y un padre que solo veía en ella un arma. Pero Nejire era como el sol: era imposible no ser tocada por su luz.
***
A medida que las semanas pasaban, las sesiones de entrenamiento entre la novata de la Clase 1-A y la estrella de Los Tres Grandes se volvieron habituales. Al principio, Ritsu se mostraba reservada, limitándose a seguir las instrucciones estratégicas que su mente analítica procesaba a gran velocidad. Sin embargo, Nejire tenía una forma única de derribar muros.
Un atardecer, tras una sesión particularmente intensa donde Ritsu había practicado su *Propulsión Instantánea* bajo la supervisión de Nejire, ambas terminaron tendidas en el césped del campo de entrenamiento Gamma. Ritsu respiraba con dificultad, su piel irradiaba un brillo rojo tenue y el vapor escapaba de los poros de su piel, señal de que su temperatura bordeaba los 38 grados.
—Estás mejorando, Ritsu-chan —susurró Nejire, girándose para quedar de lado, observando el perfil de la joven—. Ya no pareces tener miedo de tu propio poder.
Ritsu cerró los ojos, sintiendo el latido de su núcleo bajo el esternón.
—A veces todavía escucho la voz de mi padre —confesó en un susurro, algo que nunca le había dicho a nadie—. Diciéndome que soy un error, que mi poder solo sirve para destruir. Tengo miedo de que, si libero las siete capas, no quede nada de "mí", solo una explosión.
Nejire se acercó más, rompiendo esa distancia que Ritsu siempre intentaba preservar. Tomó la mano de Ritsu y la entrelazó con la suya. El contraste era hermoso: la piel clara y fría de Nejire contra el calor vibrante de Ritsu.
—Tu padre era un tonto —dijo Nejire con una seriedad inusual en ella—. Tu energía no es destrucción, es vida convertida en impulso. Cuando brillas, no veo un arma. Veo a alguien que se esfuerza por proteger a los demás. ¡Me encanta cómo brillas, Ritsu!
Ritsu abrió los ojos y se encontró con la mirada profunda de Nejire. Por primera vez en su vida, no sintió la necesidad de retroceder. Al contrario, apretó la mano de la mayor. El afecto de Nejire no era una demanda ni una expectativa; era un regalo.
***
**Relaciones de Ritsu Kagami con las chicas de la Clase 1-A**
[Momo Yaoyorozu]
Su relación es la más intelectual y profunda de la clase. Ritsu admira la capacidad estratégica de Momo, y a menudo se las ve en la biblioteca analizando planos de arquitectura antigua o discutiendo tácticas de combate. Para Ritsu, Momo es un pilar de elegancia y calma. Sin embargo, hay una tensión subyacente que Ritsu, a pesar de su inteligencia 10/10, no sabe clasificar. Momo suele preparar té matcha para Ritsu después de los entrenamientos, siguiendo el ritual que tanto le gusta a la castaña, y se asegura de que Ritsu siempre tenga barritas energéticas a mano para evitar sus crisis de hipoglucemia.
*Voz interna de Momo:* "Ritsu es tan... meticulosa. Me fascina cómo sus ojos se iluminan cuando habla de los templos de la dinastía Tang. Pero cuando usa su Don y ese brillo rojo la envuelve, no puedo evitar sentir que mi corazón late al ritmo de sus impulsos cinéticos. Me duele verla sufrir por el calor de su propio poder... Desearía ser yo quien la ayude a enfriar esa carga, no solo con palabras, sino estando a su lado. Es tan noble, tan gentil... ¿Sentirá ella este mismo calor cuando nuestras manos se rozan sobre los libros?"
[Ochaco Uraraka]
Ochaco es quien sacó a Ritsu de su caparazón social inicialmente. Ambas comparten el esfuerzo físico extremo de sus Quirks (náuseas vs. agotamiento metabólico). Ritsu respeta profundamente la determinación de Ochaco y la ayuda a entrenar su combate cuerpo a cuerpo, usando su *Redistribución Interna* para simular diferentes pesos y presiones.
*Voz interna de Ochaco:* "¡Ritsu-chan es increíble! Al principio pensé que era un poco fría, pero es solo que piensa demasiado las cosas. ¡Es muy divertida cuando se pone a hablar de sus samuráis! Me gusta mucho que, aunque es súper inteligente, nunca nos hace sentir menos. Es una compañera en la que puedes confiar tu vida, aunque me preocupa que siempre se esté guardando todo ese dolor interno para sí misma."
[Tsuyu Asui]
Tsu y Ritsu tienen una relación basada en la observación silenciosa. Tsuyu es la única que nota los pequeños temblores en las manos de Ritsu cuando su azúcar en sangre baja, y suele meterle caramelos en los bolsillos sin decir nada. Ritsu aprecia la honestidad brutal de Tsuyu, ya que prefiere la verdad directa antes que la cortesía vacía.
*Voz interna de Tsuyu:* "Ritsu-chan es como un motor que nunca se apaga, kero. Es muy educada, pero a veces parece que vive en un tiempo diferente al nuestro, mucho más rápido. Me gusta su calma. Es de las pocas personas que no se desesperan cuando me quedo callada pensando. Creo que somos buenas amigas, aunque ella todavía no se dé cuenta del todo."
[Kyoka Jiro]
Se llevan bien debido a sus personalidades reservadas. Ritsu disfruta de la música de Jiro mientras practica caligrafía, y Jiro aprecia que Ritsu no sea ruidosa. A veces, Ritsu usa su *Motor de Impulso* para generar vibraciones rítmicas que Jiro usa para practicar la sintonización de sus jacks.
*Voz interna de Jiro:* "Es genial tener a alguien que entienda el valor del silencio. Ritsu tiene un gusto estético muy marcado, y aunque lo suyo es la historia y lo mío el rock, ambas buscamos la perfección en lo que hacemos. Además, verla pelear es como ver un espectáculo de luces. Es jodidamente genial, aunque ella sea demasiado modesta para admitirlo."
[Mina Ashido]
Mina es la antítesis de Ritsu y, por lo tanto, su mayor desafío social. Mina intenta constantemente que Ritsu sea más "expresiva" y la arrastra a actividades grupales. Ritsu, aunque se siente abrumada, participa con una sonrisa gentil, agradeciendo internamente que Mina no la deje aislarse por costumbre.
*Voz interna de Mina:* "¡Ritsu necesita soltarse más el pelo! Literalmente, esa cola de caballo está demasiado apretada. Es tan linda cuando se sonroja porque alguien le hace un cumplido. ¡Y su Quirk es súper brillante! Quiero enseñarle a bailar; con su control del movimiento, ¡sería la mejor de la clase en un segundo! Es un poco excéntrica, pero eso la hace especial."
[Toru Hagakure]
Toru se divierte mucho con el Quirk de Ritsu, ya que el brillo rojo de la joven ayuda a localizar a Toru en situaciones de entrenamiento oscuro. Ritsu siempre es muy respetuosa con el espacio personal de Toru, algo que la chica invisible agradece.
*Voz interna de Toru:* "¡Es como tener mi propia lámpara de lava personal! Ritsu es tan dulce. Siempre se asegura de no chocar conmigo cuando usa su velocidad. Es muy inteligente, a veces dice cosas que no entiendo sobre arquitectura, ¡pero la escucho porque su voz es muy relajante!"
***
El vínculo con Nejire, sin embargo, operaba en una liga diferente. Un viernes por la noche, en la azotea de los dormitorios de la U.A., el cielo estaba despejado y las estrellas competían con las luces de la ciudad. Ritsu estaba sentada en el borde, con las piernas colgando, disfrutando de la brisa fría que ayudaba a mantener su temperatura estable.
Nejire apareció de la nada, flotando boca abajo frente a Ritsu.
—¿En qué piensas, estrellita roja? —preguntó Nejire, con su cabello cayendo hacia el vacío.
—En el equilibrio —respondió Ritsu, mirando sus manos—. Mi Quirk me pide moverme, gastar, explotar. Pero mi mente quiere orden y calma. A veces siento que soy dos personas diferentes atrapadas en un solo cuerpo.
Nejire se enderezó y se sentó al lado de Ritsu, apoyando su cabeza en el hombro de la menor.
—No son dos personas, Ritsu. Es como el yin y el yang que dibujas en tus cuadernos. Tu calma es lo que permite que tu poder no te destruya. Si fueras tan caótica como yo, ya habrías explotado. —Nejire soltó una risita y luego se puso seria—. Sabes... me gusta mucho estar contigo. No tengo que hacer preguntas raras para llamar tu atención. Simplemente... estás aquí.
Ritsu sintió que su núcleo se calentaba, pero no por el movimiento. Era una energía diferente, una que no quemaba los músculos, sino que llenaba el pecho. Giró la cabeza y se encontró con que Nejire la estaba mirando con una ternura que la dejó sin palabras.
—Yo también... disfruto de tu compañía, Nejire-senpai —dijo Ritsu, olvidando por un momento su reserva habitual—. Me haces sentir que estar "viva" es más que solo acumular energía cinética.
Nejire se acercó lentamente. Ritsu podía ver el reflejo de las luces de la ciudad en los ojos azules de la mayor. El tiempo pareció ralentizarse, no por el *Refuerzo Neurológico*, sino por la anticipación. Cuando sus labios finalmente se encontraron, fue como una colisión controlada.
El cuerpo de Ritsu reaccionó instintivamente; un brillo rojo suave emanó de su piel, iluminando a ambas en la oscuridad de la azotea. No fue un beso explosivo, sino uno lleno de curiosidad mutua, cálido y profundo. Nejire rodeó el cuello de Ritsu con sus brazos, y Ritsu pudo sentir las pequeñas vibraciones de la energía de Nejire mezclándose con su propio calor.
Cuando se separaron, Nejire tenía las mejillas encendidas y una sonrisa triunfal.
—¡Vaya! ¡Realmente brillas cuando te emocionas! —exclamó Nejire, tocando la mejilla de Ritsu, donde el brillo era más intenso—. ¿Ves? No es destrucción. Es precioso.
Ritsu, con el corazón latiendo a una velocidad que normalmente requeriría una liberación de presión, simplemente asintió. Se sentía ligera, como si hubiera vaciado todas sus capas de energía y, por primera vez, no se sintiera agotada.
—Gracias por enseñarme a ver la diferencia —susurró Ritsu, apoyando su frente contra la de Nejire.
En ese momento, bajo el firmamento de la U.A., Ritsu Kagami comprendió que su historia no estaba definida por el fuego del incendio de su infancia, ni por la sombra de su padre. Su historia era el impulso que la llevaba hacia adelante, hacia las personas que la amaban por lo que era: una guerrera de corazón gentil, una estratega de luz roja, y una joven que, finalmente, había encontrado un lugar donde no necesitaba mantener las distancias.
