
← Volver a la lista de fanfics
0 me gusta
Kaa en dxd
Fandom: Kaa rencarna en el mundo de High School DxD.. Sobrenatural, hypnosis, comedia, ecchi.
Creado: 23/6/2026
Etiquetas
CrossoverIsekai / Fantasía PortalFantasíaMisterioDolor/ConsueloPsicológicoOscuroAmbientación CanonPWP (¿Trama? ¿Qué trama?)OOC (Fuera de Personaje)UA (Universo Alternativo)ViolaciónTergiversación de Religión/Magia/MitologíaLenguaje Explícito
Un visitante de otro mundo
La noche en la ciudad de Kuoh solía ser tranquila, envuelta en un aura de misterio que solo aquellos pertenecientes al mundo sobrenatural podían percibir. En los terrenos de la Academia Kuoh, el antiguo edificio del club de investigación oculta se erguía como un bastión de secretos. Sin embargo, en el bosque colindante, algo que no pertenecía a este plano de la existencia acababa de materializarse entre las sombras de los árboles milenarios.
Kaa, la enorme serpiente de escamas pardas y anillos oscuros, deslizó su cuerpo por la rugosa corteza de un gran roble. Sus movimientos eran fluidos, casi musicales, mientras su lengua bífida probaba el aire cargado de magia de este nuevo mundo. No recordaba cómo había llegado allí, pero no sentía miedo; la paciencia era su mayor virtud y la curiosidad su motor.
—Sssí... qué lugar tan interesssante —siseó para sí misma, enroscándose en una rama gruesa que le permitía una vista perfecta de las ventanas iluminadas del club—. Un aire lleno de poder... y de criaturasss que no ssson lo que parecen.
Desde su posición elevada, Kaa observó el interior a través del cristal. Sus ojos, todavía apagados, captaron el movimiento de un grupo de jóvenes. En el centro de la sala principal, el ambiente era de pura tensión.
—¡Gasper! ¡Resiste, por favor! —exclamó una voz dulce y cargada de preocupación.
Asia Argento, la ex-monja de corazón puro, sostenía un paño húmedo sobre la frente de un joven de cabellos rubios y apariencia frágil. Gasper Vladi, el medio vampiro y alfil de Rias Gremory, estaba tendido en un sofá improvisado, temblando violentamente. Su piel, usualmente pálida, estaba cubierta por un sudor frío y sus mejillas ardían con una fiebre sobrenatural.
—Su poder de "Forbidden Balor View" está fluctuando —comentó Rias Gremory, la heredera del clan Gremory, cruzando los brazos con gesto grave—. Esta enfermedad no es común. Parece un colapso por sobrecarga de energía sacra y demoníaca.
Akeno Himejima, la reina del club, asintió mientras preparaba un té con hierbas medicinales, aunque su rostro usualmente sonriente mostraba una inusual sombra de angustia.
—Si no bajamos su temperatura pronto, sus circuitos mágicos podrían sufrir daños permanentes —añadió Akeno con su voz aterciopelada—. Pobre Gasper-kun... se ve tan indefenso.
Kaa, desde la rama, observó la escena con una chispa de malicia elegante en sus pupilas. La serpiente no buscaba alimentarse de ellos, al menos no de la forma convencional. Lo que buscaba era entretenimiento, un juego para pasar las horas en este nuevo y extraño mundo.
—Vaya, vaya... una pequeña criatura enferma y tresss hermosasss cuidadorasss —susurró Kaa, balanceando su cabeza rítmicamente—. El escenario esss perfecto. Sssolo falta un pequeño empujón... un toque de sssugestión.
Dentro del club, Rias tomó el mando con la autoridad que la caracterizaba.
—Escuchadme. Vamos a trasladar a Gasper a la habitación de descanso del segundo piso. Allí estará más cómodo. Asia, tú te quedarás con él para estabilizar su salud con tu Twilight Healing. Akeno, necesito que busques en la biblioteca del consejo estudiantil si hay registros de enfermedades similares en híbridos. Yo iré a contactar con mi hermano para ver si el inframundo tiene alguna medicina específica.
—Entendido, Presidenta —respondieron ambas al unísono.
Kaa vio cómo las tres chicas se separaban. Sus ojos brillaron con una luz tenue mientras planeaba su estrategia. Sabía que no debía enfrentarlas a todas juntas; su hipnosis era un arte que requería atención individual, un baile de voluntades donde ella siempre llevaba la voz cantante.
—Sssí... sse sseparan —siseó Kaa, descendiendo por el tronco con una agilidad asombrosa—. La paciencia es la clave del éxito. Primero observaré... y luego, cuando la oportunidad sse pressente, mis sspirales harán el ressto.
Minutos después, el club quedó en un silencio relativo. Gasper había sido instalado en una cama amplia en la habitación de invitados. El joven vampiro balbuceaba entre sueños, quejándose del calor y de la debilidad que sentía en sus extremidades.
Kaa se deslizó por la pared exterior, encontrando una pequeña rendija en la ventana de la habitación. Observó a Asia, quien estaba arrodillada junto a la cama, orando en voz baja mientras sus manos emitían un suave brillo verde que envolvía a Gasper.
—Pobre Gasper-san... desearía poder hacer más por ti —murmuró Asia, secándose una lágrima—. Estás tan caliente... y pareces tan asustado.
Kaa sonrió, si es que una serpiente puede hacerlo. La inocencia de la chica rubia era el lienzo perfecto para sus travesuras. Pero antes de actuar, decidió que debía explorar los alrededores del club para asegurarse de que nadie interrumpiera su función.
Mientras se movía por el pequeño bosque que rodeaba el edificio, Kaa se topó con una figura que caminaba pensativa por el sendero de piedra. Era Akeno. La pelinegra llevaba unos libros en sus brazos, pero se detuvo un momento para mirar hacia la luna, suspirando.
—Qué noche tan extraña —dijo Akeno para sí misma—. Siento como si algo nos estuviera observando... algo antiguo.
Kaa se ocultó tras un arbusto, observando la elegancia de la Reina de Gremory. Sabía que ella sería un reto interesante. Pero por ahora, su plan requería que las piezas estuvieran en su lugar.
—Pronto, jovencita de cabelloss oscurosss —susurró Kaa desde las sombras—. Pronto veráss mis sspirales y olvidaráss tus preocupaciones... para dar paso a un tipo de diversión muy... diferente.
La serpiente regresó a su rama favorita, la que tenía la mejor vista de la habitación de Gasper. El joven vampiro seguía allí, vulnerable, mientras Asia lo cuidaba con devoción. Kaa comenzó a balancear su cola, imaginando las órdenes que les daría. No quería destrucción, solo quería ver cómo esas orgullosas y poderosas mujeres se convertían en títeres de sus propios deseos reprimidos, usando al pobre Gasper como su juguete personal bajo el influjo de su mirada.
—Ssserá un juego essspléndido —concluyó Kaa, cerrando sus párpados por un momento para saborear la anticipación—. El Club del Oculto no sssabe qué tipo de vissstante ha llegado a ssu jardín.
La noche avanzaba y la fiebre de Gasper no cedía. Las chicas estaban cansadas, vulnerables y separadas. El tablero estaba listo. Kaa solo tenía que esperar a que la primera de ellas saliera al aire libre para tomar un respiro, y entonces, el espectáculo comenzaría. La serpiente estiró su largo cuerpo, preparándose para el encuentro que cambiaría la dinámica del club para siempre, mientras sus ojos guardaban, en lo más profundo, el brillo latente de las espirales que pronto reclamarían su primera víctima.
Kaa, la enorme serpiente de escamas pardas y anillos oscuros, deslizó su cuerpo por la rugosa corteza de un gran roble. Sus movimientos eran fluidos, casi musicales, mientras su lengua bífida probaba el aire cargado de magia de este nuevo mundo. No recordaba cómo había llegado allí, pero no sentía miedo; la paciencia era su mayor virtud y la curiosidad su motor.
—Sssí... qué lugar tan interesssante —siseó para sí misma, enroscándose en una rama gruesa que le permitía una vista perfecta de las ventanas iluminadas del club—. Un aire lleno de poder... y de criaturasss que no ssson lo que parecen.
Desde su posición elevada, Kaa observó el interior a través del cristal. Sus ojos, todavía apagados, captaron el movimiento de un grupo de jóvenes. En el centro de la sala principal, el ambiente era de pura tensión.
—¡Gasper! ¡Resiste, por favor! —exclamó una voz dulce y cargada de preocupación.
Asia Argento, la ex-monja de corazón puro, sostenía un paño húmedo sobre la frente de un joven de cabellos rubios y apariencia frágil. Gasper Vladi, el medio vampiro y alfil de Rias Gremory, estaba tendido en un sofá improvisado, temblando violentamente. Su piel, usualmente pálida, estaba cubierta por un sudor frío y sus mejillas ardían con una fiebre sobrenatural.
—Su poder de "Forbidden Balor View" está fluctuando —comentó Rias Gremory, la heredera del clan Gremory, cruzando los brazos con gesto grave—. Esta enfermedad no es común. Parece un colapso por sobrecarga de energía sacra y demoníaca.
Akeno Himejima, la reina del club, asintió mientras preparaba un té con hierbas medicinales, aunque su rostro usualmente sonriente mostraba una inusual sombra de angustia.
—Si no bajamos su temperatura pronto, sus circuitos mágicos podrían sufrir daños permanentes —añadió Akeno con su voz aterciopelada—. Pobre Gasper-kun... se ve tan indefenso.
Kaa, desde la rama, observó la escena con una chispa de malicia elegante en sus pupilas. La serpiente no buscaba alimentarse de ellos, al menos no de la forma convencional. Lo que buscaba era entretenimiento, un juego para pasar las horas en este nuevo y extraño mundo.
—Vaya, vaya... una pequeña criatura enferma y tresss hermosasss cuidadorasss —susurró Kaa, balanceando su cabeza rítmicamente—. El escenario esss perfecto. Sssolo falta un pequeño empujón... un toque de sssugestión.
Dentro del club, Rias tomó el mando con la autoridad que la caracterizaba.
—Escuchadme. Vamos a trasladar a Gasper a la habitación de descanso del segundo piso. Allí estará más cómodo. Asia, tú te quedarás con él para estabilizar su salud con tu Twilight Healing. Akeno, necesito que busques en la biblioteca del consejo estudiantil si hay registros de enfermedades similares en híbridos. Yo iré a contactar con mi hermano para ver si el inframundo tiene alguna medicina específica.
—Entendido, Presidenta —respondieron ambas al unísono.
Kaa vio cómo las tres chicas se separaban. Sus ojos brillaron con una luz tenue mientras planeaba su estrategia. Sabía que no debía enfrentarlas a todas juntas; su hipnosis era un arte que requería atención individual, un baile de voluntades donde ella siempre llevaba la voz cantante.
—Sssí... sse sseparan —siseó Kaa, descendiendo por el tronco con una agilidad asombrosa—. La paciencia es la clave del éxito. Primero observaré... y luego, cuando la oportunidad sse pressente, mis sspirales harán el ressto.
Minutos después, el club quedó en un silencio relativo. Gasper había sido instalado en una cama amplia en la habitación de invitados. El joven vampiro balbuceaba entre sueños, quejándose del calor y de la debilidad que sentía en sus extremidades.
Kaa se deslizó por la pared exterior, encontrando una pequeña rendija en la ventana de la habitación. Observó a Asia, quien estaba arrodillada junto a la cama, orando en voz baja mientras sus manos emitían un suave brillo verde que envolvía a Gasper.
—Pobre Gasper-san... desearía poder hacer más por ti —murmuró Asia, secándose una lágrima—. Estás tan caliente... y pareces tan asustado.
Kaa sonrió, si es que una serpiente puede hacerlo. La inocencia de la chica rubia era el lienzo perfecto para sus travesuras. Pero antes de actuar, decidió que debía explorar los alrededores del club para asegurarse de que nadie interrumpiera su función.
Mientras se movía por el pequeño bosque que rodeaba el edificio, Kaa se topó con una figura que caminaba pensativa por el sendero de piedra. Era Akeno. La pelinegra llevaba unos libros en sus brazos, pero se detuvo un momento para mirar hacia la luna, suspirando.
—Qué noche tan extraña —dijo Akeno para sí misma—. Siento como si algo nos estuviera observando... algo antiguo.
Kaa se ocultó tras un arbusto, observando la elegancia de la Reina de Gremory. Sabía que ella sería un reto interesante. Pero por ahora, su plan requería que las piezas estuvieran en su lugar.
—Pronto, jovencita de cabelloss oscurosss —susurró Kaa desde las sombras—. Pronto veráss mis sspirales y olvidaráss tus preocupaciones... para dar paso a un tipo de diversión muy... diferente.
La serpiente regresó a su rama favorita, la que tenía la mejor vista de la habitación de Gasper. El joven vampiro seguía allí, vulnerable, mientras Asia lo cuidaba con devoción. Kaa comenzó a balancear su cola, imaginando las órdenes que les daría. No quería destrucción, solo quería ver cómo esas orgullosas y poderosas mujeres se convertían en títeres de sus propios deseos reprimidos, usando al pobre Gasper como su juguete personal bajo el influjo de su mirada.
—Ssserá un juego essspléndido —concluyó Kaa, cerrando sus párpados por un momento para saborear la anticipación—. El Club del Oculto no sssabe qué tipo de vissstante ha llegado a ssu jardín.
La noche avanzaba y la fiebre de Gasper no cedía. Las chicas estaban cansadas, vulnerables y separadas. El tablero estaba listo. Kaa solo tenía que esperar a que la primera de ellas saliera al aire libre para tomar un respiro, y entonces, el espectáculo comenzaría. La serpiente estiró su largo cuerpo, preparándose para el encuentro que cambiaría la dinámica del club para siempre, mientras sus ojos guardaban, en lo más profundo, el brillo latente de las espirales que pronto reclamarían su primera víctima.
