
← Voltar à lista de fanfics
0 curtida
Puzzles says
Fandom: Smg4
Criado: 25/04/2026
Tags
AçãoFicção CientíficaCrimeCiberpunkAventuraHumorFilme de AmigosDistopiaCenário Canônico
Sintonía de Caos y Chocolate
El zumbido eléctrico de la cabeza de Mr. Puzzles llenaba el ambiente cargado de la pequeña guarida temporal. La pantalla que servía de rostro para el gigante de dos metros mostraba una serie de planos arquitectónicos, diagramas de flujo y presupuestos tachados con una gran "X" roja de frustración. Sus dedos largos y enguantados tamborileaban rítmicamente sobre la mesa de metal, produciendo un sonido metálico que competía con el bullicio de sus acompañantes.
—¡Es inaceptable! —exclamó Mr. Puzzles, mientras su pantalla mostraba la imagen de un televisor antiguo con estática—. Un artista de mi calibre, un visionario de la nueva era del entretenimiento, no puede seguir operando en estas condiciones. Necesito un estudio de grabación decente. No, decente no es la palabra... ¡Necesito algo espectacular! Algo que haga que las audiencias lloren de pura perfección técnica.
A un par de metros de él, la discusión era de una naturaleza mucho menos artística y mucho más doméstica, aunque no por ello menos intensa.
—Te lo digo por última vez, Souka —dijo Mr. WPNZ, cruzándose de brazos y mirando a la chica con una mezcla de exasperación y respeto—. El orden de los factores sí altera el producto en este caso. Primero va el chocolate en polvo, luego la leche. Así evitas los grumos flotantes. Es ciencia básica de forajidos.
Souka, cuya estatura real era un misterio gracias a las imponentes plataformas que la hacían lucir casi tan alta como WPNZ en ese momento, soltó una risita melodiosa que parecía sacada de una grabación profesional. Sus ojos morados hipnotizantes brillaron con una chispa de travesura mientras ajustaba un mechón de su cabello café corto detrás de su oreja.
—Querido WPNZ, tu lógica es tan anticuada como tus métodos de sigilo —respondió Souka, su voz modulada perfectamente con un tono de superioridad juguetona—. Si pones la leche primero, puedes controlar la saturación del color y la mezcla. El chocolate se disuelve en una danza armónica, no se queda pegado en el fondo como un sedimento olvidado.
—¡Es un desperdicio de tiempo! —gruñó WPNZ, quien a pesar de ser un criminal buscado y un agente del caos, se tomaba muy en serio sus bebidas matutinas—. Puzzles, dile algo. Dile que está cometiendo un crimen contra la gastronomía.
Mr. Puzzles se giró lentamente, su pantalla cambió para mostrar un emoji de un ojo gigante parpadeando. Observó a Souka con una fascinación que rozaba lo obsesivo. Para él, ella no era solo una aliada o la criminal fantasma más buscada que WPNZ había traído al grupo; ella era un instrumento sinfónico, una actriz capaz de mimetizar cualquier emoción con su voz.
—Lo que Souka decida es ley en este set —declaró Puzzles, acercándose a ella con pasos elegantes y fluidos—. Además, su voz... ¡Ah! Esa cadencia es perfecta para el show que tengo en mente. Imaginenlo: un especial de variedades donde el caos se encuentra con la elegancia. Pero para eso, mis queridos amigos, necesitamos fondos. Y por fondos, me refiero a robar el equipo de la cadena de televisión más grande de la ciudad.
Souka se acercó a Puzzles, el clic-clac de sus plataformas resonando en el suelo de concreto. Sus uñas negras brillaron bajo la luz artificial mientras las pasaba por el borde de la mesa de planos.
—Un robo con estilo —comentó ella, su voz cambiando de repente a un tono profundo y misterioso que erizó los vellos del cuello de WPNZ—. Me gusta. Las cámaras de seguridad no verán más que sombras, y los micrófonos solo captarán el eco de mi risa antes de que todo desaparezca.
—Ven lo que les digo —dijo Puzzles, su pantalla mostrando ahora un par de corazones que palpitaban al ritmo de su entusiasmo—. ¡Es puro talento! WPNZ, deja de pelear por el chocolate y enfócate. Tú conoces los perímetros. Souka conoce las frecuencias. Y yo... yo soy el director de esta obra maestra.
WPNZ suspiró, rindiéndose ante la obvia parcialidad de su amigo. Sabía que desde que Puzzles había establecido la tregua de paz entre él y Souka, el equilibrio de poder se había inclinado hacia la chica de los ojos morados. No es que le molestara; después de todo, trabajar con la criminal fantasma era mucho más eficiente que intentar atraparla o competir con ella.
—Bien, bien —cedió WPNZ, sacando un mapa térmico de la zona industrial—. Si queremos el equipo de "Showtime Corp", tenemos que entrar por el muelle de carga tres. Tienen sensores de presión en el suelo, pero supongo que Souka puede encargarse de eso si usa sus... bueno, sus trucos.
—¿Trucos? —Souka fingió ofensa, llevando una mano a su pecho—. Querido, lo mío es arte. Puzzles, ¿qué tan grande quieres el estudio? Porque si vamos a entrar, podemos llevarnos también la consola de edición de última generación.
—¡Todo! —gritó Mr. Puzzles, su pantalla iluminándose con un resplandor blanco cegador que mostraba fuegos artificiales—. Quiero que cuando la gente sintonice nuestro canal, sientan que sus cerebros están siendo masajeados por ángeles de alta definición. Souka, si logras modular tu voz para distraer a los guardias del centro de control, WPNZ y yo entraremos por el techo.
Leggy, que había estado observando la escena desde un rincón mientras masticaba un trozo de papel, soltó un pequeño sonido de aprobación. Puzzles se agachó para acariciar la cabeza de la criatura.
—Exacto, pequeña. Será el robo del siglo.
—Aún insisto en que la leche va después —murmuró WPNZ, aunque ya estaba marcando los puntos de entrada en el mapa—. Pero si vamos a hacer esto, necesito que Souka no se distraiga tratando de "actuar" frente a las cámaras de seguridad.
—Oh, WPNZ, siempre tan serio —dijo ella, acercándose al criminal y dándole una palmadita en el hombro con sus uñas perfectamente cuidadas—. La actuación es lo que nos mantiene vivos. Si los guardias creen que están viendo un fantasma o escuchando a su propia madre regañarlos, no dispararán. Es psicología básica aplicada al crimen.
Mr. Puzzles se interpuso entre ambos, extendiendo sus largos brazos para abrazar el aire entre ellos.
—¡Suficiente charla técnica! —exclamó—. El guion está escrito. Los actores están listos. El escenario es el mundo, y nosotros somos los directores del caos. Souka, querida, ¿podrías hacerme el honor de probar el micrófono de ambiente que rescatamos ayer? Necesito saber si tu rango vocal puede alcanzar los decibelios necesarios para anular la alarma sónica.
Souka sonrió, una expresión que en sus ojos morados parecía contener galaxias enteras. Se aclaró la garganta y, de repente, su voz cambió. Ya no era la chica joven y audaz; ahora sonaba exactamente como una operadora de sistemas automatizados, fría y metálica.
—"Protocolo de seguridad detectado. Iniciando secuencia de anulación. Por favor, mantenga la calma mientras su realidad es reestructurada".
Puzzles soltó una carcajada estridente, su pantalla mostrando una serie de signos de exclamación amarillos.
—¡Sublime! ¡Magnífico! —aplaudió con fuerza—. Con ese talento, no solo robaremos un estudio, robaremos la atención de todo el universo.
WPNZ miró a ambos y no pudo evitar sonreír de lado. A pesar de las discusiones sobre el chocolate y la leche, y de la excentricidad casi maníaca de Puzzles, eran un buen equipo. Un equipo extraño, deforme y altamente peligroso, pero un equipo al fin y al cabo.
—Entonces, ¿cuándo empezamos? —preguntó WPNZ, ajustando sus armas y herramientas—. Porque si vamos a robar una estación de televisión, prefiero hacerlo antes de que me dé hambre otra vez.
—Empezamos ahora mismo —dijo Puzzles, su pantalla volviéndose negra con un círculo rojo en el centro, simulando una cámara de grabación—. Souka, toma tu posición. WPNZ, prepara el transporte. Leggy... tú quédate ahí y luce adorable.
Souka se ajustó las plataformas, que emitieron un pequeño siseo hidráulico, elevándola unos centímetros más. Miró a Puzzles y luego a WPNZ con una confianza inquebrantable.
—Hagamos que este show sea inolvidable —dijo ella, volviendo a su voz natural, pero cargada de una energía eléctrica.
—¡Cámaras! ¡Acción! —gritó Puzzles, señalando hacia la salida de la guarida.
Mientras salían hacia la noche, la discusión sobre el chocolate pareció quedar en el olvido, reemplazada por la adrenalina del plan. Sin embargo, justo antes de cruzar el umbral, Souka se inclinó hacia el oído de WPNZ.
—Por cierto —susurró con una voz que imitaba perfectamente la de WPNZ—, la leche sigue yendo primero.
WPNZ se quedó paralizado un segundo, procesando la perfecta imitación de su propia voz, mientras Souka se alejaba riendo y Puzzles tarareaba una melodía de orquesta triunfal. El caos apenas estaba comenzando, y el estudio de grabación de Mr. Puzzles prometía ser el escenario más peligroso y brillante que el mundo de SMG4 hubiera visto jamás.
El trío se deslizó por las calles sombrías, una silueta altísima, un experto en armas y una chica que podía ser cualquiera que deseara ser. Bajo la luz de la luna, los ojos morados de Souka brillaban con la promesa de una actuación estelar, mientras que la pantalla de Puzzles ya estaba editando mentalmente el éxito que vendría después del robo. El mundo no estaba listo para el show que estaban a punto de producir.
—¡Es inaceptable! —exclamó Mr. Puzzles, mientras su pantalla mostraba la imagen de un televisor antiguo con estática—. Un artista de mi calibre, un visionario de la nueva era del entretenimiento, no puede seguir operando en estas condiciones. Necesito un estudio de grabación decente. No, decente no es la palabra... ¡Necesito algo espectacular! Algo que haga que las audiencias lloren de pura perfección técnica.
A un par de metros de él, la discusión era de una naturaleza mucho menos artística y mucho más doméstica, aunque no por ello menos intensa.
—Te lo digo por última vez, Souka —dijo Mr. WPNZ, cruzándose de brazos y mirando a la chica con una mezcla de exasperación y respeto—. El orden de los factores sí altera el producto en este caso. Primero va el chocolate en polvo, luego la leche. Así evitas los grumos flotantes. Es ciencia básica de forajidos.
Souka, cuya estatura real era un misterio gracias a las imponentes plataformas que la hacían lucir casi tan alta como WPNZ en ese momento, soltó una risita melodiosa que parecía sacada de una grabación profesional. Sus ojos morados hipnotizantes brillaron con una chispa de travesura mientras ajustaba un mechón de su cabello café corto detrás de su oreja.
—Querido WPNZ, tu lógica es tan anticuada como tus métodos de sigilo —respondió Souka, su voz modulada perfectamente con un tono de superioridad juguetona—. Si pones la leche primero, puedes controlar la saturación del color y la mezcla. El chocolate se disuelve en una danza armónica, no se queda pegado en el fondo como un sedimento olvidado.
—¡Es un desperdicio de tiempo! —gruñó WPNZ, quien a pesar de ser un criminal buscado y un agente del caos, se tomaba muy en serio sus bebidas matutinas—. Puzzles, dile algo. Dile que está cometiendo un crimen contra la gastronomía.
Mr. Puzzles se giró lentamente, su pantalla cambió para mostrar un emoji de un ojo gigante parpadeando. Observó a Souka con una fascinación que rozaba lo obsesivo. Para él, ella no era solo una aliada o la criminal fantasma más buscada que WPNZ había traído al grupo; ella era un instrumento sinfónico, una actriz capaz de mimetizar cualquier emoción con su voz.
—Lo que Souka decida es ley en este set —declaró Puzzles, acercándose a ella con pasos elegantes y fluidos—. Además, su voz... ¡Ah! Esa cadencia es perfecta para el show que tengo en mente. Imaginenlo: un especial de variedades donde el caos se encuentra con la elegancia. Pero para eso, mis queridos amigos, necesitamos fondos. Y por fondos, me refiero a robar el equipo de la cadena de televisión más grande de la ciudad.
Souka se acercó a Puzzles, el clic-clac de sus plataformas resonando en el suelo de concreto. Sus uñas negras brillaron bajo la luz artificial mientras las pasaba por el borde de la mesa de planos.
—Un robo con estilo —comentó ella, su voz cambiando de repente a un tono profundo y misterioso que erizó los vellos del cuello de WPNZ—. Me gusta. Las cámaras de seguridad no verán más que sombras, y los micrófonos solo captarán el eco de mi risa antes de que todo desaparezca.
—Ven lo que les digo —dijo Puzzles, su pantalla mostrando ahora un par de corazones que palpitaban al ritmo de su entusiasmo—. ¡Es puro talento! WPNZ, deja de pelear por el chocolate y enfócate. Tú conoces los perímetros. Souka conoce las frecuencias. Y yo... yo soy el director de esta obra maestra.
WPNZ suspiró, rindiéndose ante la obvia parcialidad de su amigo. Sabía que desde que Puzzles había establecido la tregua de paz entre él y Souka, el equilibrio de poder se había inclinado hacia la chica de los ojos morados. No es que le molestara; después de todo, trabajar con la criminal fantasma era mucho más eficiente que intentar atraparla o competir con ella.
—Bien, bien —cedió WPNZ, sacando un mapa térmico de la zona industrial—. Si queremos el equipo de "Showtime Corp", tenemos que entrar por el muelle de carga tres. Tienen sensores de presión en el suelo, pero supongo que Souka puede encargarse de eso si usa sus... bueno, sus trucos.
—¿Trucos? —Souka fingió ofensa, llevando una mano a su pecho—. Querido, lo mío es arte. Puzzles, ¿qué tan grande quieres el estudio? Porque si vamos a entrar, podemos llevarnos también la consola de edición de última generación.
—¡Todo! —gritó Mr. Puzzles, su pantalla iluminándose con un resplandor blanco cegador que mostraba fuegos artificiales—. Quiero que cuando la gente sintonice nuestro canal, sientan que sus cerebros están siendo masajeados por ángeles de alta definición. Souka, si logras modular tu voz para distraer a los guardias del centro de control, WPNZ y yo entraremos por el techo.
Leggy, que había estado observando la escena desde un rincón mientras masticaba un trozo de papel, soltó un pequeño sonido de aprobación. Puzzles se agachó para acariciar la cabeza de la criatura.
—Exacto, pequeña. Será el robo del siglo.
—Aún insisto en que la leche va después —murmuró WPNZ, aunque ya estaba marcando los puntos de entrada en el mapa—. Pero si vamos a hacer esto, necesito que Souka no se distraiga tratando de "actuar" frente a las cámaras de seguridad.
—Oh, WPNZ, siempre tan serio —dijo ella, acercándose al criminal y dándole una palmadita en el hombro con sus uñas perfectamente cuidadas—. La actuación es lo que nos mantiene vivos. Si los guardias creen que están viendo un fantasma o escuchando a su propia madre regañarlos, no dispararán. Es psicología básica aplicada al crimen.
Mr. Puzzles se interpuso entre ambos, extendiendo sus largos brazos para abrazar el aire entre ellos.
—¡Suficiente charla técnica! —exclamó—. El guion está escrito. Los actores están listos. El escenario es el mundo, y nosotros somos los directores del caos. Souka, querida, ¿podrías hacerme el honor de probar el micrófono de ambiente que rescatamos ayer? Necesito saber si tu rango vocal puede alcanzar los decibelios necesarios para anular la alarma sónica.
Souka sonrió, una expresión que en sus ojos morados parecía contener galaxias enteras. Se aclaró la garganta y, de repente, su voz cambió. Ya no era la chica joven y audaz; ahora sonaba exactamente como una operadora de sistemas automatizados, fría y metálica.
—"Protocolo de seguridad detectado. Iniciando secuencia de anulación. Por favor, mantenga la calma mientras su realidad es reestructurada".
Puzzles soltó una carcajada estridente, su pantalla mostrando una serie de signos de exclamación amarillos.
—¡Sublime! ¡Magnífico! —aplaudió con fuerza—. Con ese talento, no solo robaremos un estudio, robaremos la atención de todo el universo.
WPNZ miró a ambos y no pudo evitar sonreír de lado. A pesar de las discusiones sobre el chocolate y la leche, y de la excentricidad casi maníaca de Puzzles, eran un buen equipo. Un equipo extraño, deforme y altamente peligroso, pero un equipo al fin y al cabo.
—Entonces, ¿cuándo empezamos? —preguntó WPNZ, ajustando sus armas y herramientas—. Porque si vamos a robar una estación de televisión, prefiero hacerlo antes de que me dé hambre otra vez.
—Empezamos ahora mismo —dijo Puzzles, su pantalla volviéndose negra con un círculo rojo en el centro, simulando una cámara de grabación—. Souka, toma tu posición. WPNZ, prepara el transporte. Leggy... tú quédate ahí y luce adorable.
Souka se ajustó las plataformas, que emitieron un pequeño siseo hidráulico, elevándola unos centímetros más. Miró a Puzzles y luego a WPNZ con una confianza inquebrantable.
—Hagamos que este show sea inolvidable —dijo ella, volviendo a su voz natural, pero cargada de una energía eléctrica.
—¡Cámaras! ¡Acción! —gritó Puzzles, señalando hacia la salida de la guarida.
Mientras salían hacia la noche, la discusión sobre el chocolate pareció quedar en el olvido, reemplazada por la adrenalina del plan. Sin embargo, justo antes de cruzar el umbral, Souka se inclinó hacia el oído de WPNZ.
—Por cierto —susurró con una voz que imitaba perfectamente la de WPNZ—, la leche sigue yendo primero.
WPNZ se quedó paralizado un segundo, procesando la perfecta imitación de su propia voz, mientras Souka se alejaba riendo y Puzzles tarareaba una melodía de orquesta triunfal. El caos apenas estaba comenzando, y el estudio de grabación de Mr. Puzzles prometía ser el escenario más peligroso y brillante que el mundo de SMG4 hubiera visto jamás.
El trío se deslizó por las calles sombrías, una silueta altísima, un experto en armas y una chica que podía ser cualquiera que deseara ser. Bajo la luz de la luna, los ojos morados de Souka brillaban con la promesa de una actuación estelar, mientras que la pantalla de Puzzles ya estaba editando mentalmente el éxito que vendría después del robo. El mundo no estaba listo para el show que estaban a punto de producir.
