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0 curtida
Rey de oscuridad
Fandom: Lookism
Criado: 19/05/2026
Tags
Isekai / Fantasia PortalAçãoUA (Universo Alternativo)CrimeViolência GráficaAbuso de ÁlcoolRecontarCenário CanônicoDivergência
El Despertar del Genio Olvidado
El aire en el pequeño y destartalado apartamento de la familia Park era denso, cargado con el olor a humedad y a comida barata. Sobre un colchón raído, un hombre que apenas aparentaba treinta años abrió los ojos de golpe. Su corazón martilleaba contra sus costillas como un animal enjaulado.
No reconocía el techo. No reconocía el cuerpo.
—¿Dónde estoy? —susurró, pero su propia voz le resultó extraña, más profunda y resonante de lo que recordaba.
De repente, una pantalla semitransparente de un azul eléctrico parpadeó frente a su visión, desafiando las leyes de la física y la lógica.
[SISTEMA DE INTEGRACIÓN DE LEYENDA ACTIVADO]
[Sincronización con el anfitrión: Park Sang-cheol (Tío de Daniel Park)]
[Estado: Reencarnación completada satisfactoriamente]
[Habilidad Especial Pasiva: Genio de la Adaptación (Copia y perfeccionamiento de técnicas marciales)]
[Habilidad Especial Activa: Dualidad de Existencia (Segundo cuerpo disponible)]
El hombre se sentó lentamente, con la cabeza dándole vueltas. Los recuerdos de su vida anterior —una vida de mediocridad y arrepentimiento— se mezclaban con los recuerdos de Sang-cheol. En este mundo, Sang-cheol era el "hermano inútil" del padre de Daniel, un hombre que se había hundido en el alcoholismo tras fracasar en sus sueños de grandeza. Pero la narrativa de este mundo, el universo de Lookism, era cruel con los débiles.
—¿El tío de Daniel? —Se miró las manos. Estaban llenas de callos, pero temblaban—. Un personaje que ni siquiera debería tener relevancia...
Se levantó y caminó hacia un espejo roto apoyado contra la pared. El rostro que le devolvía la mirada era rudo, con una barba de varios días y ojos que ocultaban un fuego antiguo. A pesar de los estragos del abandono, la estructura ósea gritaba potencial.
—Si este sistema dice la verdad —murmuró, apretando el puño—, no voy a ser un escalón para nadie.
[MISIÓN INICIAL: Reclama tu territorio]
[Objetivo: Derrotar a los cobradores de deudas que se aproximan]
[Recompensa: Activación del Segundo Cuerpo]
Apenas terminó de leer el mensaje, la puerta de madera fue golpeada con tal fuerza que los goznes gimieron.
—¡Oye, Sang-cheol! ¡Sabemos que estás ahí, pedazo de basura! —gritó una voz áspera desde el pasillo—. ¡El jefe quiere su dinero o tus riñones!
Sang-cheol cerró los ojos y respiró hondo. En su mente, el sistema comenzó a proyectar líneas de flujo, analizando la estructura de la puerta y la posición de los hombres detrás de ella. Era como si pudiera ver el mundo en cámara lenta, descomponiendo cada movimiento en vectores de fuerza.
—Supongo que es hora de probar este nuevo cuerpo —dijo con una sonrisa gélida.
Abrió la puerta antes de que volvieran a golpearla. Frente a él había tres hombres con chaquetas de cuero y bates de aluminio. El líder, un tipo calvo con una cicatriz en la ceja, se rió al verlo.
—Vaya, el borracho finalmente se digna a...
No terminó la frase. Sang-cheol se movió con una velocidad que no correspondía a su apariencia descuidada. Un paso corto, un giro de cadera y un golpe seco en el plexo solar del líder. El hombre se dobló, el aire escapando de sus pulmones en un silbido agónico.
—¿Qué demonios...? —El segundo matón intentó balancear su bate.
Sang-cheol ni siquiera retrocedió. Atrapó el bate con la mano izquierda, sintiendo la vibración del impacto, y con la derecha lanzó un gancho ascendente que conectó directamente con la mandíbula del agresor. El sonido del hueso chocando fue limpio. El hombre cayó desplomado.
El tercero, aterrorizado, dio un paso atrás.
—¿Tú eres Sang-cheol? ¡Tú no te mueves así!
—La gente cambia —respondió él, avanzando con una calma depredadora—. Dile a tu jefe que la deuda está saldada con la paliza que les voy a dar, o que venga él mismo a cobrarla.
Tras despachar al último hombre con una patada circular que lo envió volando contra las bolsas de basura del pasillo, la pantalla del sistema volvió a brillar.
[MISIÓN CUMPLIDA]
[Recompensa otorgada: Segundo Cuerpo (Modelo: Perfección Atlética)]
[Nota: El segundo cuerpo se encuentra en la ubicación segura: Almacén 4-B. La conciencia puede ser transferida al dormir o mediante el comando "Cambio".]
Sang-cheol sintió un tirón en su mente. Sin pensarlo, se desplomó en su cama, dejando que la oscuridad lo reclamara.
Cuando volvió a abrir los ojos, la sensación era completamente diferente. Ya no sentía el peso del cansancio crónico ni el olor a tabaco rancio. Estaba tumbado sobre una superficie fría de metal. Se incorporó y miró sus manos. Eran perfectas. La piel era suave, pero los músculos debajo de ella estaban tensos como cuerdas de piano, definidos y potentes.
Se puso de pie y caminó hacia un ventanal en el almacén abandonado. La luz de la luna iluminaba su nuevo físico. Era más alto, más joven, con rasgos que harían que cualquier modelo de pasarela pareciera un aficionado. Pero no era solo belleza; sentía una energía eléctrica recorriendo sus venas.
—Este cuerpo... —Lanzó un golpe al aire. El sonido fue como un latigazo—. Es capaz de ejecutar cualquier técnica que mi mente pueda imaginar.
[Estado del Segundo Cuerpo: Activo]
[Habilidad Única: Mimetismo de Combate Instantáneo]
[Advertencia: El uso prolongado requiere una gestión de energía equilibrada entre ambos cuerpos.]
—Así que esto es lo que sintió Daniel —reflexionó Sang-cheol, mirando la ciudad de Seúl desde la distancia—. Pero yo no soy un niño asustado. Yo sé cómo funciona este mundo. Los Cuatro Grandes Grupos, las alianzas, la traición...
Se vistió con una sudadera negra que encontró en una mochila cercana, también provista por el sistema. Sabía que su sobrino, Daniel, pronto comenzaría su propia transformación al mudarse a Seúl. Sang-cheol decidió que actuaría desde las sombras. Mientras su cuerpo original se fortalecía y limpiaba su nombre, este segundo cuerpo sería el que sacudiría los cimientos del submundo de las pandillas.
—Si Daniel es el protagonista de esta historia —dijo, ajustándose la capucha—, yo seré el autor que reescriba el final.
Caminó hacia la salida del almacén. En la calle, un grupo de delincuentes juveniles estaba acosando a un vendedor ambulante. Era una escena común en este distrito, el tipo de injusticia que alimentaba el motor de Lookism.
Uno de los jóvenes, con el pelo teñido de rubio y una sonrisa arrogante, vio salir a la imponente figura del almacén.
—¡Oye, tú! —gritó el chico—. Ese almacén es territorio de la banda local. ¿Quién te ha dado permiso para...?
Sang-cheol no esperó a que terminara. En un parpadeo, estaba frente al joven. La velocidad era tan extrema que el chico ni siquiera pudo cerrar la boca.
—Tu territorio —dijo Sang-cheol, agarrándolo por el cuello de la camisa y levantándolo del suelo con una sola mano— acaba de cambiar de dueño.
—¿Quién... quién eres? —balbuceó el delincuente, sintiendo la presión abrumadora de la fuerza del hombre.
Sang-cheol recordó el nombre de su familia, el peso de la sangre que compartía con el futuro héroe de esta historia. Pero él no buscaba justicia pura, buscaba control.
—Puedes llamarme "El Tío" —respondió con una sonrisa que no llegó a sus ojos—. Y a partir de hoy, las reglas en esta calle han cambiado.
Soltó al chico, quien cayó al suelo temblando. Los otros pandilleros, que normalmente habrían saltado a la pelea, se quedaron congelados. El aura que emanaba de Sang-cheol no era la de un matón común; era la de un depredador que había alcanzado la cima de la cadena alimenticia.
[NOTIFICACIÓN DEL SISTEMA]
[Reputación aumentada: +10]
[Influencia en el Distrito Gangnam: 0.1%]
[Nueva misión desbloqueada: Encuentro con el Perro Rabioso (Zack Lee)]
Sang-cheol miró la pantalla y luego sus manos. El sistema no solo le estaba dando poder, le estaba dando un mapa hacia la cima.
—Zack Lee, ¿eh? —Se frotó los nudillos—. Será un buen calentamiento antes de encontrarme con mi sobrino. Daniel necesita un mentor, y quién mejor que su propia sangre para enseñarle que en este mundo, la apariencia puede ser un arma, pero el espíritu es lo que realmente mata.
Regresó al interior del almacén, cerrando la puerta tras de sí. Tenía que planificar. Tenía dos cuerpos, un sistema de genio y el conocimiento de lo que estaba por venir. El mundo de Lookism no estaba preparado para un Park Sang-cheol que ya no tenía nada que perder y todo por ganar.
—Empecemos el juego —susurró en la oscuridad, mientras su conciencia se preparaba para alternar nuevamente hacia su cuerpo original, el hombre que empezaría a entrenar hasta que el mundo olvidara al borracho y temblara ante el genio.
No reconocía el techo. No reconocía el cuerpo.
—¿Dónde estoy? —susurró, pero su propia voz le resultó extraña, más profunda y resonante de lo que recordaba.
De repente, una pantalla semitransparente de un azul eléctrico parpadeó frente a su visión, desafiando las leyes de la física y la lógica.
[SISTEMA DE INTEGRACIÓN DE LEYENDA ACTIVADO]
[Sincronización con el anfitrión: Park Sang-cheol (Tío de Daniel Park)]
[Estado: Reencarnación completada satisfactoriamente]
[Habilidad Especial Pasiva: Genio de la Adaptación (Copia y perfeccionamiento de técnicas marciales)]
[Habilidad Especial Activa: Dualidad de Existencia (Segundo cuerpo disponible)]
El hombre se sentó lentamente, con la cabeza dándole vueltas. Los recuerdos de su vida anterior —una vida de mediocridad y arrepentimiento— se mezclaban con los recuerdos de Sang-cheol. En este mundo, Sang-cheol era el "hermano inútil" del padre de Daniel, un hombre que se había hundido en el alcoholismo tras fracasar en sus sueños de grandeza. Pero la narrativa de este mundo, el universo de Lookism, era cruel con los débiles.
—¿El tío de Daniel? —Se miró las manos. Estaban llenas de callos, pero temblaban—. Un personaje que ni siquiera debería tener relevancia...
Se levantó y caminó hacia un espejo roto apoyado contra la pared. El rostro que le devolvía la mirada era rudo, con una barba de varios días y ojos que ocultaban un fuego antiguo. A pesar de los estragos del abandono, la estructura ósea gritaba potencial.
—Si este sistema dice la verdad —murmuró, apretando el puño—, no voy a ser un escalón para nadie.
[MISIÓN INICIAL: Reclama tu territorio]
[Objetivo: Derrotar a los cobradores de deudas que se aproximan]
[Recompensa: Activación del Segundo Cuerpo]
Apenas terminó de leer el mensaje, la puerta de madera fue golpeada con tal fuerza que los goznes gimieron.
—¡Oye, Sang-cheol! ¡Sabemos que estás ahí, pedazo de basura! —gritó una voz áspera desde el pasillo—. ¡El jefe quiere su dinero o tus riñones!
Sang-cheol cerró los ojos y respiró hondo. En su mente, el sistema comenzó a proyectar líneas de flujo, analizando la estructura de la puerta y la posición de los hombres detrás de ella. Era como si pudiera ver el mundo en cámara lenta, descomponiendo cada movimiento en vectores de fuerza.
—Supongo que es hora de probar este nuevo cuerpo —dijo con una sonrisa gélida.
Abrió la puerta antes de que volvieran a golpearla. Frente a él había tres hombres con chaquetas de cuero y bates de aluminio. El líder, un tipo calvo con una cicatriz en la ceja, se rió al verlo.
—Vaya, el borracho finalmente se digna a...
No terminó la frase. Sang-cheol se movió con una velocidad que no correspondía a su apariencia descuidada. Un paso corto, un giro de cadera y un golpe seco en el plexo solar del líder. El hombre se dobló, el aire escapando de sus pulmones en un silbido agónico.
—¿Qué demonios...? —El segundo matón intentó balancear su bate.
Sang-cheol ni siquiera retrocedió. Atrapó el bate con la mano izquierda, sintiendo la vibración del impacto, y con la derecha lanzó un gancho ascendente que conectó directamente con la mandíbula del agresor. El sonido del hueso chocando fue limpio. El hombre cayó desplomado.
El tercero, aterrorizado, dio un paso atrás.
—¿Tú eres Sang-cheol? ¡Tú no te mueves así!
—La gente cambia —respondió él, avanzando con una calma depredadora—. Dile a tu jefe que la deuda está saldada con la paliza que les voy a dar, o que venga él mismo a cobrarla.
Tras despachar al último hombre con una patada circular que lo envió volando contra las bolsas de basura del pasillo, la pantalla del sistema volvió a brillar.
[MISIÓN CUMPLIDA]
[Recompensa otorgada: Segundo Cuerpo (Modelo: Perfección Atlética)]
[Nota: El segundo cuerpo se encuentra en la ubicación segura: Almacén 4-B. La conciencia puede ser transferida al dormir o mediante el comando "Cambio".]
Sang-cheol sintió un tirón en su mente. Sin pensarlo, se desplomó en su cama, dejando que la oscuridad lo reclamara.
Cuando volvió a abrir los ojos, la sensación era completamente diferente. Ya no sentía el peso del cansancio crónico ni el olor a tabaco rancio. Estaba tumbado sobre una superficie fría de metal. Se incorporó y miró sus manos. Eran perfectas. La piel era suave, pero los músculos debajo de ella estaban tensos como cuerdas de piano, definidos y potentes.
Se puso de pie y caminó hacia un ventanal en el almacén abandonado. La luz de la luna iluminaba su nuevo físico. Era más alto, más joven, con rasgos que harían que cualquier modelo de pasarela pareciera un aficionado. Pero no era solo belleza; sentía una energía eléctrica recorriendo sus venas.
—Este cuerpo... —Lanzó un golpe al aire. El sonido fue como un latigazo—. Es capaz de ejecutar cualquier técnica que mi mente pueda imaginar.
[Estado del Segundo Cuerpo: Activo]
[Habilidad Única: Mimetismo de Combate Instantáneo]
[Advertencia: El uso prolongado requiere una gestión de energía equilibrada entre ambos cuerpos.]
—Así que esto es lo que sintió Daniel —reflexionó Sang-cheol, mirando la ciudad de Seúl desde la distancia—. Pero yo no soy un niño asustado. Yo sé cómo funciona este mundo. Los Cuatro Grandes Grupos, las alianzas, la traición...
Se vistió con una sudadera negra que encontró en una mochila cercana, también provista por el sistema. Sabía que su sobrino, Daniel, pronto comenzaría su propia transformación al mudarse a Seúl. Sang-cheol decidió que actuaría desde las sombras. Mientras su cuerpo original se fortalecía y limpiaba su nombre, este segundo cuerpo sería el que sacudiría los cimientos del submundo de las pandillas.
—Si Daniel es el protagonista de esta historia —dijo, ajustándose la capucha—, yo seré el autor que reescriba el final.
Caminó hacia la salida del almacén. En la calle, un grupo de delincuentes juveniles estaba acosando a un vendedor ambulante. Era una escena común en este distrito, el tipo de injusticia que alimentaba el motor de Lookism.
Uno de los jóvenes, con el pelo teñido de rubio y una sonrisa arrogante, vio salir a la imponente figura del almacén.
—¡Oye, tú! —gritó el chico—. Ese almacén es territorio de la banda local. ¿Quién te ha dado permiso para...?
Sang-cheol no esperó a que terminara. En un parpadeo, estaba frente al joven. La velocidad era tan extrema que el chico ni siquiera pudo cerrar la boca.
—Tu territorio —dijo Sang-cheol, agarrándolo por el cuello de la camisa y levantándolo del suelo con una sola mano— acaba de cambiar de dueño.
—¿Quién... quién eres? —balbuceó el delincuente, sintiendo la presión abrumadora de la fuerza del hombre.
Sang-cheol recordó el nombre de su familia, el peso de la sangre que compartía con el futuro héroe de esta historia. Pero él no buscaba justicia pura, buscaba control.
—Puedes llamarme "El Tío" —respondió con una sonrisa que no llegó a sus ojos—. Y a partir de hoy, las reglas en esta calle han cambiado.
Soltó al chico, quien cayó al suelo temblando. Los otros pandilleros, que normalmente habrían saltado a la pelea, se quedaron congelados. El aura que emanaba de Sang-cheol no era la de un matón común; era la de un depredador que había alcanzado la cima de la cadena alimenticia.
[NOTIFICACIÓN DEL SISTEMA]
[Reputación aumentada: +10]
[Influencia en el Distrito Gangnam: 0.1%]
[Nueva misión desbloqueada: Encuentro con el Perro Rabioso (Zack Lee)]
Sang-cheol miró la pantalla y luego sus manos. El sistema no solo le estaba dando poder, le estaba dando un mapa hacia la cima.
—Zack Lee, ¿eh? —Se frotó los nudillos—. Será un buen calentamiento antes de encontrarme con mi sobrino. Daniel necesita un mentor, y quién mejor que su propia sangre para enseñarle que en este mundo, la apariencia puede ser un arma, pero el espíritu es lo que realmente mata.
Regresó al interior del almacén, cerrando la puerta tras de sí. Tenía que planificar. Tenía dos cuerpos, un sistema de genio y el conocimiento de lo que estaba por venir. El mundo de Lookism no estaba preparado para un Park Sang-cheol que ya no tenía nada que perder y todo por ganar.
—Empecemos el juego —susurró en la oscuridad, mientras su conciencia se preparaba para alternar nuevamente hacia su cuerpo original, el hombre que empezaría a entrenar hasta que el mundo olvidara al borracho y temblara ante el genio.
