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Yo en Mlp
Fandom: Mlp:La magía de la amistad
Criado: 10/01/2026
Tags
Isekai / Fantasia PortalFicção CientíficaAventuraDramaMistérioAçãoFantasiaSuspenseFatias de VidaRomanceFofuraHistória DomésticaHumor
Un Día de Campo Inesperado
El sol de Equestria se filtraba suavemente por las cortinas de mi habitación, tiñendo de tonos dorados las paredes y despertándome con su cálido abrazo. Estiré mis brazos, mis garras felinas asomando de mis dedos, y solté un bostezo que más bien sonó a un suave ronroneo. Otro día en este mundo mágico, otro día con mis seres queridos. Aún me costaba creer que mi vida anterior, la de un humano normal en un mundo sin magia ni ponis parlantes, hubiera terminado de una forma tan… abrupta, solo para renacer aquí como Yg, un híbrido de gato con la capacidad de transformarme en casi cualquier animal que deseara.
Pero no me quejaba. Para nada. Este mundo, a pesar de sus peligros y el ocasional villano que amenazaba con destruir la armonía, era mucho más vibrante y lleno de color que mi antigua existencia. Y lo mejor de todo, tenía a Fluttershy, Discord y Rainbow Dash. Mis amores, mis compañeros, mi todo.
Me levanté de la cama, mis pies descalzos tocando el suave suelo de madera. Miré mi reflejo en el espejo de cuerpo entero. Mi cabello negro azabache, mis orejas gatunas que se movían ligeramente al escuchar el canto de los pájarjos afuera, mis ojos pardos que, a veces, brillaban con un destello felino. Hoy me sentía con ganas de usar mi forma híbrida de gato, la que mis amigas y seres queridos conocían y amaban. Me puse una sencilla camiseta blanca de algodón y unos pantalones grises cómodos. El azul, mi color favorito, lo dejé para los detalles, como el collar con un pequeño cascabel que Discord me había regalado.
Al salir de mi habitación, el dulce aroma a panqueques y café me guio directamente a la cocina. Allí, con su melena rosada ondeando suavemente mientras preparaba el desayuno, estaba Fluttershy. Llevaba su habitual vestimenta sencilla, con las tres mariposas rosas bordadas en su blusa. Su timidez era palpable incluso en la forma en que se movía, pero había una serenidad en ella que me tranquilizaba el alma.
“Buenos días, mi dulce mariposa”, dije, acercándome sigilosamente para abrazarla por detrás. Su cuerpo se tensó por un instante, pero luego se relajó contra el mío.
“¡Oh, Yg! Me asustaste un poco”, dijo con su voz suave, girándose para darme un beso en la mejilla. “Buenos días. ¿Dormiste bien?”
“Como un tronco, mi amor. Y aún mejor sabiendo que despertaría a tu lado”, le respondí, mi voz ronroneando un poco al final. Le di un beso en la frente, y luego otro en la punta de su nariz.
Justo en ese momento, un torbellino de colores y energía irrumpió en la cocina. Era Rainbow Dash, con su cabello arcoíris despeinado y su sonrisa radiante. Llevaba su atuendo rudo habitual, el rayo de su cutie mark brillando en su camiseta.
“¡Yg, Fluttershy! ¡Buenos días, ponis! ¿Qué hay para desayunar? ¡Muero de hambre!”, exclamó, lanzándose a la mesa y sentándose con un golpe.
“Buenos días, mi arcoíris. Hay panqueques”, dijo Fluttershy, colocando un plato humeante frente a Rainbow Dash.
“¡Genial! ¡Pancakes para la poni más genial de Equestria!”, se jactó Rainbow, ya devorando el primer panqueque.
Me senté junto a ella, y Fluttershy me sirvió un plato también. “Siempre tan modesta, mi Dashie”, le dije con una sonrisa, acariciando su brazo. Ella me guiñó un ojo.
“Sabes que es verdad, Yg. Además, eres el único que me llama ‘Dashie’ sin que suene raro”, me dijo, sonrojándose ligeramente.
Mientras desayunábamos, la puerta principal se abrió con un estruendo dramático, y Discord hizo su entrada triunfal. Con su mezcla de partes de animales y su sonrisa traviesa, era una visión majestuosa y caótica a la vez. Llevaba un elegante chaleco morado sobre su pelaje, y su cola de león se movía con gracia.
“¡Mis queridos mortales! ¡El Señor del Caos ha llegado para iluminar vuestro humilde desayuno con su gloriosa presencia!”, exclamó, haciendo una flor aparecer de la nada y entregándosela a Fluttershy.
“Buenos días, Discord”, dijo Fluttershy con una sonrisa dulce, aceptando la flor.
“Llegas justo a tiempo para los panqueques, cabeza de cabra”, dijo Rainbow Dash, con la boca llena.
Discord puso una mano en su pecho, fingiendo indignación. “¡Oh, el horror! ¡Mi querida Dashie, tu falta de decoro es tan encantadora como siempre! Pero no temas, he traído algo para endulzar el ambiente”. Con un chasquido de sus dedos, una fuente de chocolate apareció en el centro de la mesa, rodeada de frutas y malvaviscos.
“¡Discord, eso es increíble!”, exclamé, mis ojos brillando.
“Solo lo mejor para mis amores”, dijo, dándonos a cada uno un beso en la frente. Se sentó a mi lado, su brazo rodeando mi cintura.
El desayuno transcurrió entre risas, bromas de Discord y la tranquilidad que Fluttershy siempre aportaba. Era un caos hermoso, el tipo de caos que solo nosotros tres podíamos crear.
Después de desayunar, mientras Discord y Rainbow Dash discutían animadamente sobre quién era más rápido (una discusión que nunca tenía fin), Fluttershy se acercó a mí.
“Yg, ¿te gustaría ir al Bosque de la Libertad conmigo hoy? Los animales necesitan algo de atención y quería asegurarme de que todo esté en orden”, me preguntó con su voz suave.
Mis orejas se agitaron. “Me encantaría, mi amor. Sabes cuánto disfruto pasar tiempo con los animales, y más contigo”.
Discord, que había estado escuchando, interrumpió. “¡Excelente idea, mi querida mariposa! Yg y yo iremos con ustedes. ¡Un día de campo en el bosque! ¡Qué encantadoramente caótico!”
Rainbow Dash, al escuchar la palabra “campo”, se unió a la conversación. “¿Un día de campo? ¡Eso suena divertido! ¡Puedo hacer carreras con los conejos o algo así!”
Fluttershy sonrió. “Claro, todos son bienvenidos. Cuantos más seamos, mejor”.
Así, decidimos que pasaríamos el día en el Bosque de la Libertad. Mientras Fluttershy preparaba una canasta de picnic con algunas golosinas saludables para los animales y para nosotros, yo me encargué de empacar algunas mantas y libros. Discord, con un chasquido de sus dedos, hizo aparecer un paraguas gigante por si acaso llovía, y Rainbow Dash se puso sus gafas de sol, lista para cualquier aventura.
En el camino hacia el bosque, mis pensamientos divagaron hacia mi vida anterior. A veces, me preguntaba qué habría pasado si no hubiera muerto. Si hubiera seguido con mi vida mundana en mi antiguo mundo. Pero entonces, miraba a Fluttershy, a Rainbow Dash, a Discord, y sabía que no cambiaría nada. Este era mi hogar ahora, y ellos eran mi familia.
También recordé el peligro que acechaba en las sombras. El otro humano que había reencarnado en este mundo, el que odiaba My Little Pony. Tenía que estar atento, proteger a mis amigas y a mis amores de cualquier amenaza que él pudiera representar. Mi secreto, el de mi vida anterior, era algo que debía guardar celosamente. Nadie debía saber la verdad, no todavía.
Llegamos al Bosque de la Libertad, un lugar de una belleza indescriptible. Los árboles eran altos y majestuosos, las flores de todos los colores imaginables, y el aire estaba lleno del dulce aroma a tierra húmeda y vegetación. Los animales, al ver a Fluttershy, salieron de sus escondites para saludarla. Pequeños conejos, ardillas, pájaros, todos se agruparon a su alrededor, buscando su cariño.
Fluttershy se arrodilló, acariciando a cada uno con ternura y hablándoles en un suave murmullo. Yo me uní a ella, mis manos transformándose en patas suaves para acariciar a los animales. Discord, por su parte, hizo aparecer una lluvia de zanahorias para los conejos y semillas para los pájaros, mientras Rainbow Dash volaba en círculos por encima de nosotros, haciendo acrobacias en el aire.
“¡Miren esto, Yg! ¡Soy más rápida que el viento!”, exclamó Rainbow, haciendo un loop-de-loop impresionante.
“Eres increíble, Dashie”, le grité, sonriendo.
Encontré un claro perfecto para nuestro picnic, bajo la sombra de un enorme roble. Extendimos las mantas, y Fluttershy sacó la comida. Sandwiches vegetarianos, ensalada de frutas, galletas caseras y, por supuesto, la fuente de chocolate de Discord.
Mientras comíamos, los animales se acercaron a nosotros, compartiendo nuestra merienda. Un pequeño conejo se sentó en mi regazo, y yo lo acaricié suavemente.
“Este lugar es tan pacífico”, dijo Fluttershy, con una sonrisa en su rostro.
“Sí, mi amor. Es perfecto”, le respondí, besando su mano.
Discord, con su habitual dramatismo, dijo: “¡Ah, la naturaleza! ¡Tan predeciblemente impredecible! Pero incluso yo debo admitir, mis queridos, que la compañía lo hace aún más… tolerablemente agradable”.
Rainbow Dash se rió. “Oh, vamos, Discord. Te encanta tanto como a nosotros. Admítelo”.
Discord puso los ojos en blanco. “Solo porque estoy con mis seres más queridos, no significa que deba disfrutar de la monotonía de la flora y la fauna”.
De repente, un pequeño zorro se acercó a nosotros, cojeando ligeramente. Fluttershy lo vio de inmediato.
“¡Oh, pobrecito! Parece que se lastimó una patita”, dijo, su voz llena de preocupación.
Me levanté de inmediato. “Déjame ver, Fluttershy”. Me acerqué al zorro, mis orejas girando para escuchar cualquier sonido de dolor. El zorro, al principio asustado, se calmó al sentir mi presencia y la de Fluttershy.
Con cuidado, examiné su pata. No parecía una fractura, solo una torcedura. “Necesita descansar y una venda”, dije.
Fluttershy asintió. “Tengo algunas hierbas medicinales en mi canasta que pueden ayudar”.
Mientras Fluttershy aplicaba las hierbas y vendaba la pata del zorro, Discord, con un chasquido de sus dedos, hizo aparecer un pequeño cuenco de agua fresca y un poco de comida para el animal. Rainbow Dash, por su parte, se mantuvo en silencio, observando con preocupación.
Una vez que el zorro estuvo cómodo, se acurrucó junto a Fluttershy, agradecido.
“Eres increíble, Fluttershy”, le dije, dándole un beso en la frente. “Siempre sabes cómo ayudar a los animales”.
“Solo hago lo que puedo”, dijo con un sonrojo.
El resto de la tarde lo pasamos disfrutando de la compañía del otro. Discord nos contó historias locas de sus travesuras pasadas, haciendo reír a todos. Rainbow Dash nos desafió a una carrera de obstáculos improvisada, la cual, por supuesto, ganó. Y Fluttershy, con su dulce voz, nos cantó algunas canciones sobre la amistad y la naturaleza.
Mientras el sol comenzaba a ponerse, tiñendo el cielo de naranjas y morados, me recosté en la manta, con Fluttershy acurrucada a mi lado y Discord con su cabeza en mi regazo. Rainbow Dash estaba sentada cerca, mirando el horizonte.
“Este fue un día perfecto”, suspiró Fluttershy.
“Lo fue, mi amor”, le dije, acariciando su cabello.
Discord, con un suspiro dramático, dijo: “Incluso el Señor del Caos puede apreciar un momento de… tranquilidad, cuando está rodeado de tanta… calidez”.
Rainbow Dash se volteó hacia nosotros, una sonrisa suave en su rostro. “Sí, la verdad es que sí. Es genial pasar tiempo con ustedes, chicos”.
Sentí una oleada de amor y gratitud. Estos eran mis compañeros, mis amores, mi familia. Y estaba dispuesto a hacer cualquier cosa para protegerlos. Mi vida anterior, con sus problemas y sus tristezas, había quedado atrás. Ahora, mi propósito era proteger la amistad, el amor y la magia de este mundo.
Mientras el cielo se llenaba de estrellas, me transformé en mi forma de gato completo, me acurruqué entre Fluttershy y Discord, y ronroneé suavemente. El sonido pareció calmar a todos. Fluttershy me acarició, Discord me rascó detrás de las orejas, y Rainbow Dash, con un gesto inusual de ternura, me dio un suave golpe en la cabeza con su casco.
Este era mi mundo ahora. Y no lo cambiaría por nada.
